Source: PortaldoBitcoin
Título Original: BIS dice que Brasil no necesita una CBDC y que Pix ya cumple ese papel
Enlace Original:
El Brasil no necesita una moneda digital de banco central (CBDC) para avanzar en la modernización de su sistema de pagos. La conclusión es del Banco de Pagos Internacionales (BIS), que publicó un estudio extenso sobre la competencia entre diferentes formas de dinero digital y los impactos de estas alternativas en la organización del mercado financiero global.
El análisis refuerza que los países con sistemas de pagos instantáneos eficientes, como el Pix en Brasil, ya cosechan gran parte de los beneficios que una CBDC podría ofrecer.
En el documento titulado “Competing Digital Monies”, los investigadores analizan tres modalidades de dinero digital: depósitos bancarios, tokens privados de plataformas ( como billeteras digitales y big techs ) y CBDCs. El estudio integra teoría de mercados de dos lados con economía de pagos para comparar cómo cada forma de dinero afecta la competencia, la inclusión y la eficiencia.
El BIS concluye que, en la práctica, las CBDC y los sistemas de pagos instantáneos interoperables tienen efectos similares en el mercado. Ambos aumentan la inclusión financiera, estimulan la competencia entre los proveedores de servicios y elevan el bienestar social.
Uno de los puntos centrales del informe es la tesis de equivalencia: según los autores, un sistema de pagos público y eficiente, como el Pix, puede entregar resultados muy próximos a los de una CBDC, sin necesidad de crear un nuevo tipo de moneda estatal. “Ambas opciones contribuyen a mejorar la inclusión financiera y el bienestar social, aunque puedan generar algún grado de desintermediación”, afirma el trabajo.
Otro aspecto importante es la alerta sobre el riesgo de “jardines cerrados”, ecosistemas cerrados dominados por plataformas privadas que dificultan la interoperabilidad y reducen la competencia. El BIS destaca que sistemas públicos como los sistemas de pagos rápidos funcionan como instrumentos para romper estas barreras, permitiendo que bancos, fintechs y nuevos proveedores compitan en el mercado de pagos en condiciones más equilibradas.
El estudio también señala que, a diferencia de lo que algunos formuladores de políticas defienden, la introducción de una CBDC no siempre es la solución más urgente. En países con una fuerte infraestructura digital y una gran penetración de medios electrónicos, la creación de una moneda digital estatal puede acarrear costos adicionales sin generar ganancias proporcionales. “En sistemas donde ya está en funcionamiento una FPS eficiente, una CBDC puede no ser una prioridad”, dice el informe.
Además, los autores destacan que la interoperabilidad promovida por un sistema público puede elevar paradójicamente las tarifas cobradas a los comerciantes por los intermediarios privados, ya que la demanda por sus servicios se vuelve menos sensible al precio. Aun así, el saldo general para la economía es positivo, con mayor inclusión y aumento del volumen total de transacciones.
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BIS dice que Brasil no necesita una CBDC y que Pix ya cumple ese papel
Source: PortaldoBitcoin Título Original: BIS dice que Brasil no necesita una CBDC y que Pix ya cumple ese papel Enlace Original: El Brasil no necesita una moneda digital de banco central (CBDC) para avanzar en la modernización de su sistema de pagos. La conclusión es del Banco de Pagos Internacionales (BIS), que publicó un estudio extenso sobre la competencia entre diferentes formas de dinero digital y los impactos de estas alternativas en la organización del mercado financiero global.
El análisis refuerza que los países con sistemas de pagos instantáneos eficientes, como el Pix en Brasil, ya cosechan gran parte de los beneficios que una CBDC podría ofrecer.
En el documento titulado “Competing Digital Monies”, los investigadores analizan tres modalidades de dinero digital: depósitos bancarios, tokens privados de plataformas ( como billeteras digitales y big techs ) y CBDCs. El estudio integra teoría de mercados de dos lados con economía de pagos para comparar cómo cada forma de dinero afecta la competencia, la inclusión y la eficiencia.
El BIS concluye que, en la práctica, las CBDC y los sistemas de pagos instantáneos interoperables tienen efectos similares en el mercado. Ambos aumentan la inclusión financiera, estimulan la competencia entre los proveedores de servicios y elevan el bienestar social.
Uno de los puntos centrales del informe es la tesis de equivalencia: según los autores, un sistema de pagos público y eficiente, como el Pix, puede entregar resultados muy próximos a los de una CBDC, sin necesidad de crear un nuevo tipo de moneda estatal. “Ambas opciones contribuyen a mejorar la inclusión financiera y el bienestar social, aunque puedan generar algún grado de desintermediación”, afirma el trabajo.
Otro aspecto importante es la alerta sobre el riesgo de “jardines cerrados”, ecosistemas cerrados dominados por plataformas privadas que dificultan la interoperabilidad y reducen la competencia. El BIS destaca que sistemas públicos como los sistemas de pagos rápidos funcionan como instrumentos para romper estas barreras, permitiendo que bancos, fintechs y nuevos proveedores compitan en el mercado de pagos en condiciones más equilibradas.
El estudio también señala que, a diferencia de lo que algunos formuladores de políticas defienden, la introducción de una CBDC no siempre es la solución más urgente. En países con una fuerte infraestructura digital y una gran penetración de medios electrónicos, la creación de una moneda digital estatal puede acarrear costos adicionales sin generar ganancias proporcionales. “En sistemas donde ya está en funcionamiento una FPS eficiente, una CBDC puede no ser una prioridad”, dice el informe.
Además, los autores destacan que la interoperabilidad promovida por un sistema público puede elevar paradójicamente las tarifas cobradas a los comerciantes por los intermediarios privados, ya que la demanda por sus servicios se vuelve menos sensible al precio. Aun así, el saldo general para la economía es positivo, con mayor inclusión y aumento del volumen total de transacciones.