La creciente presión en torno al nacionalismo de recursos está redefiniendo las expectativas de los inversores para los metales preciosos en este ciclo. Los observadores de la industria creen que podríamos ver al oro alcanzando los $5,000 por onza y a la plata tocando $100 para fin de año, un escenario alcista que depende de que las naciones refuercen el control sobre la extracción de materias primas y las cadenas de suministro.
La lógica es la siguiente: cuando los países reafirman la propiedad y restringen los flujos de recursos, entran en juego mecanismos de escasez. Los metales preciosos, siendo tanto activos refugio como necesidades industriales, se benefician de las restricciones de suministro y del reequilibrio geopolítico. Algunos inversores ya están posicionándose en consecuencia.
Si esta tesis se materializa depende de qué tan agresivamente se desarrolle el nacionalismo de recursos y si los bancos centrales mantienen su postura monetaria actual. El escenario no está garantizado, pero vale la pena seguirlo si estás pensando en exposición a materias primas.
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HalfIsEmpty
· hace14h
Vaya, otra vez con esa narrativa del nacionalismo de recursos, cada año hablando de escasez de suministro, ya estoy cansado de escuchar predicciones como que el oro llegará a 5000...
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BitcoinDaddy
· hace14h
¿5000 de oro y 100 de plata? Suena a un guion de ensueño, solo queda ver hasta qué punto pueden jugar los diferentes países
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MevWhisperer
· hace14h
¿Oro a 5000 dólares? Vaya, otra vez con ese discurso, lo escuchamos cada año
La creciente presión en torno al nacionalismo de recursos está redefiniendo las expectativas de los inversores para los metales preciosos en este ciclo. Los observadores de la industria creen que podríamos ver al oro alcanzando los $5,000 por onza y a la plata tocando $100 para fin de año, un escenario alcista que depende de que las naciones refuercen el control sobre la extracción de materias primas y las cadenas de suministro.
La lógica es la siguiente: cuando los países reafirman la propiedad y restringen los flujos de recursos, entran en juego mecanismos de escasez. Los metales preciosos, siendo tanto activos refugio como necesidades industriales, se benefician de las restricciones de suministro y del reequilibrio geopolítico. Algunos inversores ya están posicionándose en consecuencia.
Si esta tesis se materializa depende de qué tan agresivamente se desarrolle el nacionalismo de recursos y si los bancos centrales mantienen su postura monetaria actual. El escenario no está garantizado, pero vale la pena seguirlo si estás pensando en exposición a materias primas.