La imagen técnica: estructura alcista sólida que respalda las perspectivas alcistas
El oro se mueve dentro de un canal alcista explosivo en el marco de las dos horas, manteniendo niveles fuertes por encima de 4,465 dólares, tras superar la barrera de 4,455 dólares que funcionaba como una zona de prueba repetida. La expansión en la distancia entre el precio y las medias móviles refleja un impulso comprador continuo sin una caída clara.
El indicador MACD sigue operando por encima de la línea cero con columnas positivas consistentes, confirmando la dominancia de la tendencia alcista en el movimiento de precios. El índice de fuerza relativa (RSI) se mueve por encima de 70 pero sin sobrecompra, indicando una posible corrección técnica limitada antes de un nuevo impulso alcista, sin cambiar la tendencia general.
Los niveles de resistencia importantes próximos se sitúan en 4,525 y 4,600 y 4,680 dólares, mientras que los niveles de 4,370 y 4,290 y 4,220 dólares ofrecen soportes suficientes para absorber cualquier presión de venta lateral.
Factores macroeconómicos: una alianza de estímulos positivos
La caída del dólar y los rendimientos de los bonos allanan el camino
El índice del dólar cayó a su nivel más bajo en una semana, en paralelo con la disminución del rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años. Este desarrollo clásico refuerza la atracción del oro desde dos frentes: la debilidad del dólar aumenta su atractivo frente a otras monedas, mientras que la caída de los rendimientos reduce el costo de oportunidad de mantener un activo sin rendimiento.
Estos movimientos reflejan una creciente convicción de que el ciclo de endurecimiento monetario en EE. UU. está llegando a su fin, y que el próximo camino será más favorable para los activos defensivos.
Las señales de la Reserva Federal redibujan el mapa de las expectativas
Declaraciones recientes de funcionarios de la Reserva Federal, especialmente del presidente del distrito de Minneapolis, Neil Kashkari, indicaron que la inflación se desacelera lentamente mientras aumentan los riesgos de un aumento del desempleo. Estas señales han vuelto a ajustar las expectativas de política monetaria, con inversores que ahora consideran la posibilidad de una reducción de tasas en 2026 si aparecen signos de debilidad en el mercado laboral.
Los datos de empleo no agrícola que se esperan serán clave para determinar si este tono más suave se convertirá en pasos prácticos reales.
El escenario geopolítico: escalada de la incertidumbre global
Los últimos desarrollos en Venezuela no solo afectaron a nivel regional, sino que también iluminaron fisuras en la estructura geopolítica mundial en medio de una escalada en la competencia entre Estados Unidos y China. Este clima impulsa a los inversores a adoptar estrategias más conservadoras, reduciendo la exposición a activos de alto riesgo en favor de instrumentos que preserven valor.
El aumento en el uso de sanciones y restricciones comerciales como herramientas políticas profundiza los riesgos de una rápida desestabilización, haciendo que la cobertura sea una necesidad estratégica, no solo una decisión táctica.
Tarifas aduaneras: un escenario complejo que respalda al oro
Un estudio reciente del Banco de la Reserva Federal de San Francisco planteó una hipótesis interesante: las tarifas elevadas podrían contribuir a reducir la inflación en lugar de aumentarla. Históricamente, las tarifas altas se han asociado con un aumento en la incertidumbre y una desaceleración económica, lo que presiona la demanda y limita las presiones de precios a pesar del aumento en los costos de importación.
Esta propuesta abre una nueva lectura: una desaceleración de la inflación acompañada de debilidad en el mercado laboral podría impulsar a la Fed a adoptar una postura más flexible. La incertidumbre asociada a este escenario refuerza la demanda de instrumentos de cobertura, encabezados por el oro, como un activo neutral que no se ve afectado directamente por choques comerciales.
Los próximos eventos que marcarán el camino
Datos preliminares de inflación en la zona euro: cualquier desaceleración que supere las expectativas podría fortalecer las apuestas por una reducción de tasas del Banco Central Europeo, presionando al euro y apoyando al oro.
Subasta de bonos del Tesoro estadounidense a 3 años: una fuerte demanda podría presionar los rendimientos a la baja y respaldar al oro, mientras que una débil interés podría limitar el impulso a corto plazo.
Discurso del miembro de la Fed, Thomas Barkin: cualquier señal sobre el equilibrio de la Fed entre inflación y empleo podría cambiar la dinámica del mercado.
El contexto histórico: ganancias del 64% en 2025
El oro en 2025 fue excepcional, con ganancias del 64%, el mejor rendimiento anual desde 1979. Estas ganancias fueron impulsadas por un ciclo de flexibilización monetaria, un aumento en las compras de los bancos centrales y fuertes flujos hacia los fondos cotizados. El precio alcanzó un máximo de 4,549.71 dólares el 26 de diciembre de 2025, situando el nivel actual cerca de este máximo histórico.
Perspectivas de las instituciones financieras: visiones divergentes pero con tendencia positiva
Goldman Sachs prevé alcanzar un rango de 4,900 - 5,000 dólares en la segunda mitad de 2026, respaldado por la caída de los rendimientos reales y la demanda central continua.
UBS espera movimientos laterales alcistas a corto plazo, con un promedio de negociación en torno a 4,700-4,800 dólares en el primer trimestre, considerando que el mercado necesita absorber las ganancias históricas.
Citi Group considera que la estabilidad del oro por encima de 4,400 - 4,500 dólares en enero confirmará la fortaleza de la tendencia estructural, con posibilidades de volver a probar máximos en caso de que los datos de empleo muestren debilidad.
Morgan Stanley advierte que una mejora económica repentina podría generar olas de toma de ganancias, pero esto no cambiará la perspectiva positiva a largo plazo mientras el escenario macroeconómico siga con riesgos elevados.
Conclusión: el impulso favorece la tendencia alcista
El oro inicia el primer semestre de enero equilibrando cuidadosamente un fuerte apoyo de los factores geopolíticos y monetarios con presiones temporales por la espera de datos estadounidenses clave. La tendencia media sigue siendo alcista, respaldada por la probabilidad creciente de recortes de tasas y la ampliación de la brecha de incertidumbre relacionada con las políticas comerciales.
Es razonable esperar que en los próximos días el nivel de 4,550 dólares sea superado, especialmente si los datos económicos no sorprenden negativamente o muestran debilidad en el mercado laboral.
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¿Tiene éxito el oro en superar los 4550 dólares? Análisis profundo de las dinámicas del mercado en enero de 2026
La imagen técnica: estructura alcista sólida que respalda las perspectivas alcistas
El oro se mueve dentro de un canal alcista explosivo en el marco de las dos horas, manteniendo niveles fuertes por encima de 4,465 dólares, tras superar la barrera de 4,455 dólares que funcionaba como una zona de prueba repetida. La expansión en la distancia entre el precio y las medias móviles refleja un impulso comprador continuo sin una caída clara.
El indicador MACD sigue operando por encima de la línea cero con columnas positivas consistentes, confirmando la dominancia de la tendencia alcista en el movimiento de precios. El índice de fuerza relativa (RSI) se mueve por encima de 70 pero sin sobrecompra, indicando una posible corrección técnica limitada antes de un nuevo impulso alcista, sin cambiar la tendencia general.
Los niveles de resistencia importantes próximos se sitúan en 4,525 y 4,600 y 4,680 dólares, mientras que los niveles de 4,370 y 4,290 y 4,220 dólares ofrecen soportes suficientes para absorber cualquier presión de venta lateral.
Factores macroeconómicos: una alianza de estímulos positivos
La caída del dólar y los rendimientos de los bonos allanan el camino
El índice del dólar cayó a su nivel más bajo en una semana, en paralelo con la disminución del rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años. Este desarrollo clásico refuerza la atracción del oro desde dos frentes: la debilidad del dólar aumenta su atractivo frente a otras monedas, mientras que la caída de los rendimientos reduce el costo de oportunidad de mantener un activo sin rendimiento.
Estos movimientos reflejan una creciente convicción de que el ciclo de endurecimiento monetario en EE. UU. está llegando a su fin, y que el próximo camino será más favorable para los activos defensivos.
Las señales de la Reserva Federal redibujan el mapa de las expectativas
Declaraciones recientes de funcionarios de la Reserva Federal, especialmente del presidente del distrito de Minneapolis, Neil Kashkari, indicaron que la inflación se desacelera lentamente mientras aumentan los riesgos de un aumento del desempleo. Estas señales han vuelto a ajustar las expectativas de política monetaria, con inversores que ahora consideran la posibilidad de una reducción de tasas en 2026 si aparecen signos de debilidad en el mercado laboral.
Los datos de empleo no agrícola que se esperan serán clave para determinar si este tono más suave se convertirá en pasos prácticos reales.
El escenario geopolítico: escalada de la incertidumbre global
Los últimos desarrollos en Venezuela no solo afectaron a nivel regional, sino que también iluminaron fisuras en la estructura geopolítica mundial en medio de una escalada en la competencia entre Estados Unidos y China. Este clima impulsa a los inversores a adoptar estrategias más conservadoras, reduciendo la exposición a activos de alto riesgo en favor de instrumentos que preserven valor.
El aumento en el uso de sanciones y restricciones comerciales como herramientas políticas profundiza los riesgos de una rápida desestabilización, haciendo que la cobertura sea una necesidad estratégica, no solo una decisión táctica.
Tarifas aduaneras: un escenario complejo que respalda al oro
Un estudio reciente del Banco de la Reserva Federal de San Francisco planteó una hipótesis interesante: las tarifas elevadas podrían contribuir a reducir la inflación en lugar de aumentarla. Históricamente, las tarifas altas se han asociado con un aumento en la incertidumbre y una desaceleración económica, lo que presiona la demanda y limita las presiones de precios a pesar del aumento en los costos de importación.
Esta propuesta abre una nueva lectura: una desaceleración de la inflación acompañada de debilidad en el mercado laboral podría impulsar a la Fed a adoptar una postura más flexible. La incertidumbre asociada a este escenario refuerza la demanda de instrumentos de cobertura, encabezados por el oro, como un activo neutral que no se ve afectado directamente por choques comerciales.
Los próximos eventos que marcarán el camino
Datos preliminares de inflación en la zona euro: cualquier desaceleración que supere las expectativas podría fortalecer las apuestas por una reducción de tasas del Banco Central Europeo, presionando al euro y apoyando al oro.
Subasta de bonos del Tesoro estadounidense a 3 años: una fuerte demanda podría presionar los rendimientos a la baja y respaldar al oro, mientras que una débil interés podría limitar el impulso a corto plazo.
Discurso del miembro de la Fed, Thomas Barkin: cualquier señal sobre el equilibrio de la Fed entre inflación y empleo podría cambiar la dinámica del mercado.
El contexto histórico: ganancias del 64% en 2025
El oro en 2025 fue excepcional, con ganancias del 64%, el mejor rendimiento anual desde 1979. Estas ganancias fueron impulsadas por un ciclo de flexibilización monetaria, un aumento en las compras de los bancos centrales y fuertes flujos hacia los fondos cotizados. El precio alcanzó un máximo de 4,549.71 dólares el 26 de diciembre de 2025, situando el nivel actual cerca de este máximo histórico.
Perspectivas de las instituciones financieras: visiones divergentes pero con tendencia positiva
Goldman Sachs prevé alcanzar un rango de 4,900 - 5,000 dólares en la segunda mitad de 2026, respaldado por la caída de los rendimientos reales y la demanda central continua.
UBS espera movimientos laterales alcistas a corto plazo, con un promedio de negociación en torno a 4,700-4,800 dólares en el primer trimestre, considerando que el mercado necesita absorber las ganancias históricas.
Citi Group considera que la estabilidad del oro por encima de 4,400 - 4,500 dólares en enero confirmará la fortaleza de la tendencia estructural, con posibilidades de volver a probar máximos en caso de que los datos de empleo muestren debilidad.
Morgan Stanley advierte que una mejora económica repentina podría generar olas de toma de ganancias, pero esto no cambiará la perspectiva positiva a largo plazo mientras el escenario macroeconómico siga con riesgos elevados.
Conclusión: el impulso favorece la tendencia alcista
El oro inicia el primer semestre de enero equilibrando cuidadosamente un fuerte apoyo de los factores geopolíticos y monetarios con presiones temporales por la espera de datos estadounidenses clave. La tendencia media sigue siendo alcista, respaldada por la probabilidad creciente de recortes de tasas y la ampliación de la brecha de incertidumbre relacionada con las políticas comerciales.
Es razonable esperar que en los próximos días el nivel de 4,550 dólares sea superado, especialmente si los datos económicos no sorprenden negativamente o muestran debilidad en el mercado laboral.