Soberanía del petróleo: cambios en la estrategia OPEP+
Al entrar en 2025, el mercado energético global enfrenta un giro crucial. La OPEP+ anunció la semana pasada que mantendrá su plan de producción actual y decidió suspender el aumento de producción en enero, febrero y marzo de 2026, manteniendo los niveles de diciembre de 2025. Esta decisión marca una reevaluación de las perspectivas del mercado por parte de la organización.
Un vistazo a la historia de recortes de producción en los últimos dos años revela pistas. Desde abril de 2023, la OPEP+ implementó una reducción voluntaria de aproximadamente 1.65 millones de barriles de petróleo por día, seguida en noviembre de 2023 por una reducción adicional de 2.2 millones de barriles diarios. Sin embargo, estas medidas no lograron detener completamente la pérdida de cuota de mercado: la producción de petróleo en Estados Unidos, Canadá y otros países continuó aumentando. Por ello, desde abril de 2025, la OPEP+ inició un plan de aumento de producción escalonado, con varias fases de incremento, culminando entre octubre y diciembre con un aumento diario de 137,000 barriles. La decisión de suspender el aumento refleja, en realidad, un ajuste en las expectativas de suministro del mercado.
Conflictos geopolíticos y energía estratégica: Venezuela como pieza clave
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo en el mundo, con reservas de petróleo pesado que superan los 3000 millones de barriles, además de abundantes recursos de gas natural, oro, bauxita y otros minerales. La atención de las decisiones estadounidenses hacia las instalaciones energéticas del país no es casual: la infraestructura estadounidense, el transporte pesado y los centros de datos de IA demandan petróleo de alta calidad.
Los analistas consideran que la intervención estratégica de Estados Unidos en la industria petrolera venezolana refleja una nueva tendencia en la geopolítica energética global. Si Estados Unidos logra reactivar las operaciones de las instalaciones petroleras del país, a largo plazo cambiará el panorama mundial del suministro de petróleo. Sin embargo, en el corto plazo, considerando el tiempo y la inversión necesarios para reconstruir la infraestructura, el impacto en los precios del petróleo será limitado.
La paradoja de la inflación y las tasas de interés: riesgos de dominio fiscal emergentes
El lunes, Janet Yellen, exsecretaria del Tesoro y expresidenta de la Reserva Federal, advirtió en la reunión anual de la American Economic Association que el «dominio fiscal»(fiscal dominance) representa una amenaza creciente para la economía estadounidense. Su argumento central es que: la escalada de la deuda estadounidense podría obligar a la Fed a mantener tasas bajas para aliviar la carga de pago de la deuda gubernamental, perdiendo así control sobre la inflación.
Estas preocupaciones no son infundadas. Donald Trump solicitó públicamente que la Fed bajara las tasas para aliviar la carga de la deuda, y con la próxima actualización del presidente de la Fed en enero, estas presiones políticas podrían intensificarse aún más.
Según los últimos datos económicos, el IPC de EE. UU. en noviembre subió un 2.7% interanual (por debajo del 3% de septiembre), y el IPC subyacente aumentó un 2.6% interanual. La medida de inflación preferida por la Fed, el índice de precios PCE subyacente, subió un 2.8% interanual. La mayoría del mercado considera que las presiones inflacionarias provienen principalmente del impacto puntual de las políticas arancelarias. Sin embargo, si aumenta el suministro de petróleo, no se descarta que el efecto de los aranceles vuelva a manifestarse, generando una nueva ronda de presiones inflacionarias.
Fisuras en las expectativas del mercado: desequilibrio entre oferta y demanda
Los expertos anticipan que en 2026 el mercado internacional de petróleo enfrentará un claro exceso de oferta, y los precios actuales ya reflejan esta expectativa. Esto implica que la volatilidad de los precios del petróleo durante el año será notablemente mayor.
En este contexto, el mercado de EE. UU. aún tiene fundamentos para continuar en alza a corto plazo, pero los inversores deben ser cautelosos con el ritmo. Especialmente, dado que la problemática de la deuda estadounidense es difícil de resolver en el corto plazo, el foco del mercado podría cambiar de la inversión en infraestructura a la mejora de la productividad mediante aplicaciones de IA.
Señales técnicas del Nasdaq 100: niveles clave de soporte por confirmar
El índice Nasdaq 100 subió un 0.36% en el período, estabilizándose por encima de los 25300 puntos. Aunque ha registrado cuatro días consecutivos de caída, la tendencia alcista general no se ha invertido.
A medio plazo, si el Nasdaq 100 logra mantenerse por encima de 23900 puntos, la tendencia alcista podría continuar. En el corto plazo, los inversores deben centrarse en el soporte clave en 25300 puntos: si se mantiene, la recuperación podría desafiar los 26000 puntos y avanzar hacia los 27630. La clave actual del mercado es confirmar si la corrección ha finalizado, por lo que los inversores deben vigilar de cerca las señales técnicas y la interacción con el entorno macroeconómico.
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La volatilidad del precio del petróleo genera preocupaciones, las acciones estadounidenses enfrentan múltiples desafíos en 2026
Soberanía del petróleo: cambios en la estrategia OPEP+
Al entrar en 2025, el mercado energético global enfrenta un giro crucial. La OPEP+ anunció la semana pasada que mantendrá su plan de producción actual y decidió suspender el aumento de producción en enero, febrero y marzo de 2026, manteniendo los niveles de diciembre de 2025. Esta decisión marca una reevaluación de las perspectivas del mercado por parte de la organización.
Un vistazo a la historia de recortes de producción en los últimos dos años revela pistas. Desde abril de 2023, la OPEP+ implementó una reducción voluntaria de aproximadamente 1.65 millones de barriles de petróleo por día, seguida en noviembre de 2023 por una reducción adicional de 2.2 millones de barriles diarios. Sin embargo, estas medidas no lograron detener completamente la pérdida de cuota de mercado: la producción de petróleo en Estados Unidos, Canadá y otros países continuó aumentando. Por ello, desde abril de 2025, la OPEP+ inició un plan de aumento de producción escalonado, con varias fases de incremento, culminando entre octubre y diciembre con un aumento diario de 137,000 barriles. La decisión de suspender el aumento refleja, en realidad, un ajuste en las expectativas de suministro del mercado.
Conflictos geopolíticos y energía estratégica: Venezuela como pieza clave
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo en el mundo, con reservas de petróleo pesado que superan los 3000 millones de barriles, además de abundantes recursos de gas natural, oro, bauxita y otros minerales. La atención de las decisiones estadounidenses hacia las instalaciones energéticas del país no es casual: la infraestructura estadounidense, el transporte pesado y los centros de datos de IA demandan petróleo de alta calidad.
Los analistas consideran que la intervención estratégica de Estados Unidos en la industria petrolera venezolana refleja una nueva tendencia en la geopolítica energética global. Si Estados Unidos logra reactivar las operaciones de las instalaciones petroleras del país, a largo plazo cambiará el panorama mundial del suministro de petróleo. Sin embargo, en el corto plazo, considerando el tiempo y la inversión necesarios para reconstruir la infraestructura, el impacto en los precios del petróleo será limitado.
La paradoja de la inflación y las tasas de interés: riesgos de dominio fiscal emergentes
El lunes, Janet Yellen, exsecretaria del Tesoro y expresidenta de la Reserva Federal, advirtió en la reunión anual de la American Economic Association que el «dominio fiscal»(fiscal dominance) representa una amenaza creciente para la economía estadounidense. Su argumento central es que: la escalada de la deuda estadounidense podría obligar a la Fed a mantener tasas bajas para aliviar la carga de pago de la deuda gubernamental, perdiendo así control sobre la inflación.
Estas preocupaciones no son infundadas. Donald Trump solicitó públicamente que la Fed bajara las tasas para aliviar la carga de la deuda, y con la próxima actualización del presidente de la Fed en enero, estas presiones políticas podrían intensificarse aún más.
Según los últimos datos económicos, el IPC de EE. UU. en noviembre subió un 2.7% interanual (por debajo del 3% de septiembre), y el IPC subyacente aumentó un 2.6% interanual. La medida de inflación preferida por la Fed, el índice de precios PCE subyacente, subió un 2.8% interanual. La mayoría del mercado considera que las presiones inflacionarias provienen principalmente del impacto puntual de las políticas arancelarias. Sin embargo, si aumenta el suministro de petróleo, no se descarta que el efecto de los aranceles vuelva a manifestarse, generando una nueva ronda de presiones inflacionarias.
Fisuras en las expectativas del mercado: desequilibrio entre oferta y demanda
Los expertos anticipan que en 2026 el mercado internacional de petróleo enfrentará un claro exceso de oferta, y los precios actuales ya reflejan esta expectativa. Esto implica que la volatilidad de los precios del petróleo durante el año será notablemente mayor.
En este contexto, el mercado de EE. UU. aún tiene fundamentos para continuar en alza a corto plazo, pero los inversores deben ser cautelosos con el ritmo. Especialmente, dado que la problemática de la deuda estadounidense es difícil de resolver en el corto plazo, el foco del mercado podría cambiar de la inversión en infraestructura a la mejora de la productividad mediante aplicaciones de IA.
Señales técnicas del Nasdaq 100: niveles clave de soporte por confirmar
El índice Nasdaq 100 subió un 0.36% en el período, estabilizándose por encima de los 25300 puntos. Aunque ha registrado cuatro días consecutivos de caída, la tendencia alcista general no se ha invertido.
A medio plazo, si el Nasdaq 100 logra mantenerse por encima de 23900 puntos, la tendencia alcista podría continuar. En el corto plazo, los inversores deben centrarse en el soporte clave en 25300 puntos: si se mantiene, la recuperación podría desafiar los 26000 puntos y avanzar hacia los 27630. La clave actual del mercado es confirmar si la corrección ha finalizado, por lo que los inversores deben vigilar de cerca las señales técnicas y la interacción con el entorno macroeconómico.