¿Por qué el mundo de las criptomonedas necesita stablecoins?
En mercados dominados por criptomonedas principales como Bitcoin y Ethereum, la volatilidad de precios es la norma. Es común ver fluctuaciones diarias superiores al 10%, lo que representa un gran desafío para comerciantes e inversores que desean participar en la economía cripto.
Imagina un escenario: eres dueño de una cafetería y recibes 2 bitcoins por la venta de café en la mañana, pero a medianoche su valor ha caído un 30%. Esta incertidumbre tipo “montaña rusa” hace que las actividades comerciales sean extremadamente difíciles. Además, los altos costos y la lentitud en las transferencias internacionales también obstaculizan la adopción práctica de las criptomonedas.
Por ello, surgen las stablecoins. En 2014, Tether lanzó USDT, inaugurando la era de las stablecoins; posteriormente, MakerDAO con DAI, Paxos y Gemini con PAX/GUSD se sumaron a la lista; en 2020, el auge de DeFi provocó un crecimiento explosivo del ecosistema de stablecoins.
¿En qué aspectos se refleja el valor central de las stablecoins?
Las stablecoins mantienen su precio relativamente estable al estar vinculadas a monedas fiduciarias, activos criptográficos o bienes físicos. Esta característica les confiere tres roles fundamentales:
Pilar de las transacciones y pagos: Dentro del ecosistema cripto, las stablecoins actúan como una doble función de medida de valor y medio de intercambio. Las transferencias internacionales pueden completarse en minutos, con tarifas mucho menores que las bancarias, lo que representa un avance revolucionario para los pagos transfronterizos en países en desarrollo.
Herramienta de cobertura y protección contra riesgos: Cuando el mercado experimenta una volatilidad intensa, los inversores pueden convertir rápidamente sus activos en stablecoins para asegurar ganancias o evitar pérdidas. Este método flexible de gestión de riesgos es difícil de lograr en las finanzas tradicionales.
Base de liquidez en el ecosistema DeFi: Protocolos líderes como MakerDAO, Aave y Compound utilizan stablecoins como activos centrales. Los usuarios pueden colateralizar activos digitales para obtener stablecoins o depositarlas para obtener rendimientos periódicos. En los exchanges descentralizados, las stablecoins suelen ser la base de los pools de liquidez, reduciendo el deslizamiento y ofreciendo ganancias atractivas a los proveedores de liquidez.
Estado actual del mercado de stablecoins: ¿quién domina el panorama?
Al 5 de agosto de 2025, el valor total de mercado de las stablecoins globales superaba los 2681.8 mil millones de dólares, formando una clara estructura de “doble duopolio”.
Las stablecoins fiduciarias USDT y USDC representan más del 85% del mercado. En el segmento específico, las stablecoins en dólares dominan por completo, con un valor de aproximadamente 2673 mil millones de dólares, que equivale al 99.6% del total de stablecoins fiduciarias. Las stablecoins en euros apenas alcanzan los 400 millones de dólares, y otras monedas tienen una presencia marginal.
Este alto grado de concentración refleja la característica actual del mercado de stablecoins centrado en el dólar. Aunque los bancos centrales de diferentes países lanzan monedas digitales y se realizan pilotos regionales de stablecoins nacionales, el mercado global sigue siendo dominado firmemente por las stablecoins en dólares.
Cuatro grandes categorías de stablecoins: análisis detallado
Según su mecanismo de funcionamiento, las stablecoins se dividen en cuatro categorías, cada una con ventajas y desventajas:
Primera categoría: stablecoins respaldadas por moneda fiduciaria
Son las más comunes y ampliamente aceptadas. La entidad emisora deposita moneda fiduciaria real (dólares, euros, dólares de Hong Kong, etc.) en bancos o fideicomisos como reserva, y emite en proporción 1:1 la criptomoneda correspondiente. Ejemplos incluyen USDT, USDC, BUSD, TUSD.
Se caracterizan por un alto grado de centralización y riesgos relativamente controlados, pero debido a su centralización, enfrentan riesgos como congelación de activos o censura de transacciones por parte de gobiernos. Durante la crisis del Silicon Valley Bank en 2023, USDC se despegó momentáneamente de su paridad, llegando a valer 0.88 dólares, aunque se recuperó rápidamente, evidenciando la vulnerabilidad potencial de este tipo de stablecoins.
Segunda categoría: stablecoins respaldadas por activos criptográficos
Utilizan criptomonedas como Bitcoin, Ethereum, como colateral, gestionados mediante contratos inteligentes que ejecutan automáticamente la gestión del riesgo. Ejemplos son DAI, RAI, MIM.
Debido a la alta volatilidad de los activos criptográficos, estas stablecoins suelen requerir colaterales en exceso (por ejemplo, 150% o 200%) para garantizar su estabilidad. Si el valor del colateral cae, los contratos inteligentes liquidan automáticamente los activos para mantener la estabilidad del sistema. Esta característica descentralizada evita riesgos centralizados, pero introduce riesgos de liquidación y requiere mayor conocimiento técnico.
Tercera categoría: stablecoins respaldadas por bienes físicos
Están respaldadas por activos tangibles como oro o plata. PAXG, XAUT son ejemplos, cuyo valor está vinculado al precio del bien subyacente.
Son útiles para cubrir la inflación y riesgos geopolíticos, pero su liquidez suele ser menor que la de las stablecoins fiduciarias, y su reconocimiento en el mercado es más limitado.
Cuarta categoría: stablecoins algorítmicas
No tienen respaldo en activos, sino que mantienen su precio mediante algoritmos y contratos inteligentes que ajustan la oferta. Ejemplos son AMPL, USDD.
Estas stablecoins han tenido numerosos fracasos. El más famoso fue el colapso de TerraUSD (UST) en 2022, que causó pérdidas significativas a los inversores. La estabilidad algorítmica presenta riesgos elevados, aunque su atractivo radica en su supuesta descentralización y eficiencia. Sin embargo, en la práctica, mantener su estabilidad es muy difícil.
Dualidad de las stablecoins: ventajas y riesgos ocultos
Ventajas principales:
Las stablecoins fusionan los mundos de las criptomonedas y las monedas fiduciarias. Su precio relativamente estable facilita la gestión del riesgo, y la tecnología blockchain garantiza rapidez y bajos costos en pagos transfronterizos, algo difícil de lograr en las finanzas tradicionales.
Riesgos potenciales:
La veracidad y suficiencia de las reservas a largo plazo carecen de certificación independiente. Por ejemplo, USDT ha prometido transparencia en múltiples ocasiones, pero las dudas sobre la naturaleza completa de sus reservas persisten.
Las entidades centralizadas enfrentan riesgos de punto único. Si la regulación se endurece o ocurre un evento imprevisto, las stablecoins centralizadas podrían congelarse o depreciarse rápidamente. La suspensión de BUSD por la SEC de EE. UU. es un ejemplo vivo.
El mecanismo de liquidación en stablecoins respaldadas por criptomonedas, aunque automatizado, puede desencadenar reacciones en cadena en condiciones extremas. Durante el “jueves negro” de 2020, las liquidaciones en DeFi generaron caos en el mercado.
Las stablecoins multimoneda enfrentan menor competencia. Aunque existen stablecoins en euros, yenes y otras monedas, la demanda en estos mercados es mucho menor que en dólares, limitando su liquidez.
Marco regulatorio global en rápida formación
El rápido crecimiento de las stablecoins ha atraído la atención de los reguladores en todo el mundo. Recientemente, se han alcanzado hitos importantes en la creación de marcos regulatorios:
Estados Unidos: La Ley GENIUS entró en vigor en julio de 2025, permitiendo que instituciones financieras autorizadas emitan stablecoins de pago, aunque las empresas no cotizadas necesitan aprobación de un comité especial, revelando la intención de EE. UU. de controlar la emisión de stablecoins.
Hong Kong: Publicó primero la “Ley de Stablecoins”, convirtiéndose en el primer marco regulatorio integral para stablecoins fiduciarias, exigiendo licencias de la Autoridad Monetaria de Hong Kong. Esto elevó la posición regulatoria de las stablecoins y atrajo varias solicitudes de licencia.
Unión Europea: El marco MiCA está en período de transición y pronto establecerá estándares unificados para stablecoins y activos criptográficos.
Reino Unido, Japón, Corea del Sur, Singapur y otros países también están lanzando o revisando propuestas regulatorias en 2025, enfatizando la emisión con licencia y la operación conforme a la normativa.
Emiratos Árabes Unidos: A través de VARA en Dubái, estableció un sistema de licencias escalonadas para atraer proyectos de stablecoins conformes a la regulación global.
Cinco puntos clave para el futuro
La regulación será una barrera competitiva: Los proyectos de stablecoins que no cumplan con las regulaciones locales serán marginados, y solo aquellos con licencias en múltiples jurisdicciones podrán lograr una liquidez global efectiva.
Expansión de casos de uso: Desde simples medios de intercambio, las stablecoins se están extendiendo a pagos internacionales, infraestructura DeFi y tokenización de activos reales (RWA). En países con alta inflación y mercados emergentes, podrían convertirse en un medio de ahorro más confiable.
Auge de sistemas multimoneda: Con énfasis en la soberanía financiera, se incrementan las stablecoins en RMB, yen, euro, etc. Proyectos como mBridge en Hong Kong, GYEN en Japón, y las stablecoins nacionales en Brasil y Argentina apuntan a un escenario de “múltiples monedas y centros”.
Innovación tecnológica: La implementación en múltiples cadenas, las pruebas de conocimiento cero y los protocolos de interoperabilidad mejorarán la flexibilidad y privacidad de las stablecoins.
Descentralización y cumplimiento en paralelo: Es probable que las stablecoins evolucionen hacia un modelo de “descentralización regulada”, combinando innovación tecnológica con aceptación regulatoria.
Oportunidades y estrategias de inversión en stablecoins
Aunque las stablecoins son conocidas por su estabilidad de precios, su relativa estabilidad aún presenta pequeñas fluctuaciones. Si comparamos Bitcoin y Ethereum con acciones de alto riesgo y alta rentabilidad, invertir en stablecoins se asemeja más a operar en divisas de bajo riesgo.
Oportunidades de trading: Aprovechar arbitrajes entre diferentes stablecoins, por ejemplo, cuando USDT/USDC presenta desviaciones, comprando en la opción con descuento y vendiendo en la con prima, esperando que los precios vuelvan a la paridad. Esta estrategia requiere capital suficiente y sensibilidad al mercado, y generalmente no presenta movimientos bruscos a menos que ocurra un evento extremo (como la crisis del Silicon Valley Bank).
Oportunidades de rendimiento: Es más factible obtener beneficios mediante colaterización o provisión de liquidez. En fases iniciales de nuevos proyectos, los emisores suelen ofrecer altos rendimientos para atraer usuarios y liquidez, lo que puede generar ganancias considerables. En protocolos DeFi maduros, depositar stablecoins también permite obtener intereses estables.
En resumen, invertir en stablecoins requiere una mentalidad de “bajo riesgo”, ideal para usuarios que prefieren estabilidad y buscan rendimientos moderados. En lugar de realizar operaciones frecuentes, lo recomendable es una estrategia de inversión a largo plazo en proyectos de calidad dentro del ecosistema de stablecoins, disfrutando de los beneficios de DeFi o esperando el despliegue de grandes aplicaciones.
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Análisis completo de las stablecoins: desde la demanda del mercado hasta las opciones de inversión
¿Por qué el mundo de las criptomonedas necesita stablecoins?
En mercados dominados por criptomonedas principales como Bitcoin y Ethereum, la volatilidad de precios es la norma. Es común ver fluctuaciones diarias superiores al 10%, lo que representa un gran desafío para comerciantes e inversores que desean participar en la economía cripto.
Imagina un escenario: eres dueño de una cafetería y recibes 2 bitcoins por la venta de café en la mañana, pero a medianoche su valor ha caído un 30%. Esta incertidumbre tipo “montaña rusa” hace que las actividades comerciales sean extremadamente difíciles. Además, los altos costos y la lentitud en las transferencias internacionales también obstaculizan la adopción práctica de las criptomonedas.
Por ello, surgen las stablecoins. En 2014, Tether lanzó USDT, inaugurando la era de las stablecoins; posteriormente, MakerDAO con DAI, Paxos y Gemini con PAX/GUSD se sumaron a la lista; en 2020, el auge de DeFi provocó un crecimiento explosivo del ecosistema de stablecoins.
¿En qué aspectos se refleja el valor central de las stablecoins?
Las stablecoins mantienen su precio relativamente estable al estar vinculadas a monedas fiduciarias, activos criptográficos o bienes físicos. Esta característica les confiere tres roles fundamentales:
Pilar de las transacciones y pagos: Dentro del ecosistema cripto, las stablecoins actúan como una doble función de medida de valor y medio de intercambio. Las transferencias internacionales pueden completarse en minutos, con tarifas mucho menores que las bancarias, lo que representa un avance revolucionario para los pagos transfronterizos en países en desarrollo.
Herramienta de cobertura y protección contra riesgos: Cuando el mercado experimenta una volatilidad intensa, los inversores pueden convertir rápidamente sus activos en stablecoins para asegurar ganancias o evitar pérdidas. Este método flexible de gestión de riesgos es difícil de lograr en las finanzas tradicionales.
Base de liquidez en el ecosistema DeFi: Protocolos líderes como MakerDAO, Aave y Compound utilizan stablecoins como activos centrales. Los usuarios pueden colateralizar activos digitales para obtener stablecoins o depositarlas para obtener rendimientos periódicos. En los exchanges descentralizados, las stablecoins suelen ser la base de los pools de liquidez, reduciendo el deslizamiento y ofreciendo ganancias atractivas a los proveedores de liquidez.
Estado actual del mercado de stablecoins: ¿quién domina el panorama?
Al 5 de agosto de 2025, el valor total de mercado de las stablecoins globales superaba los 2681.8 mil millones de dólares, formando una clara estructura de “doble duopolio”.
Las stablecoins fiduciarias USDT y USDC representan más del 85% del mercado. En el segmento específico, las stablecoins en dólares dominan por completo, con un valor de aproximadamente 2673 mil millones de dólares, que equivale al 99.6% del total de stablecoins fiduciarias. Las stablecoins en euros apenas alcanzan los 400 millones de dólares, y otras monedas tienen una presencia marginal.
Este alto grado de concentración refleja la característica actual del mercado de stablecoins centrado en el dólar. Aunque los bancos centrales de diferentes países lanzan monedas digitales y se realizan pilotos regionales de stablecoins nacionales, el mercado global sigue siendo dominado firmemente por las stablecoins en dólares.
Cuatro grandes categorías de stablecoins: análisis detallado
Según su mecanismo de funcionamiento, las stablecoins se dividen en cuatro categorías, cada una con ventajas y desventajas:
Primera categoría: stablecoins respaldadas por moneda fiduciaria
Son las más comunes y ampliamente aceptadas. La entidad emisora deposita moneda fiduciaria real (dólares, euros, dólares de Hong Kong, etc.) en bancos o fideicomisos como reserva, y emite en proporción 1:1 la criptomoneda correspondiente. Ejemplos incluyen USDT, USDC, BUSD, TUSD.
Se caracterizan por un alto grado de centralización y riesgos relativamente controlados, pero debido a su centralización, enfrentan riesgos como congelación de activos o censura de transacciones por parte de gobiernos. Durante la crisis del Silicon Valley Bank en 2023, USDC se despegó momentáneamente de su paridad, llegando a valer 0.88 dólares, aunque se recuperó rápidamente, evidenciando la vulnerabilidad potencial de este tipo de stablecoins.
Segunda categoría: stablecoins respaldadas por activos criptográficos
Utilizan criptomonedas como Bitcoin, Ethereum, como colateral, gestionados mediante contratos inteligentes que ejecutan automáticamente la gestión del riesgo. Ejemplos son DAI, RAI, MIM.
Debido a la alta volatilidad de los activos criptográficos, estas stablecoins suelen requerir colaterales en exceso (por ejemplo, 150% o 200%) para garantizar su estabilidad. Si el valor del colateral cae, los contratos inteligentes liquidan automáticamente los activos para mantener la estabilidad del sistema. Esta característica descentralizada evita riesgos centralizados, pero introduce riesgos de liquidación y requiere mayor conocimiento técnico.
Tercera categoría: stablecoins respaldadas por bienes físicos
Están respaldadas por activos tangibles como oro o plata. PAXG, XAUT son ejemplos, cuyo valor está vinculado al precio del bien subyacente.
Son útiles para cubrir la inflación y riesgos geopolíticos, pero su liquidez suele ser menor que la de las stablecoins fiduciarias, y su reconocimiento en el mercado es más limitado.
Cuarta categoría: stablecoins algorítmicas
No tienen respaldo en activos, sino que mantienen su precio mediante algoritmos y contratos inteligentes que ajustan la oferta. Ejemplos son AMPL, USDD.
Estas stablecoins han tenido numerosos fracasos. El más famoso fue el colapso de TerraUSD (UST) en 2022, que causó pérdidas significativas a los inversores. La estabilidad algorítmica presenta riesgos elevados, aunque su atractivo radica en su supuesta descentralización y eficiencia. Sin embargo, en la práctica, mantener su estabilidad es muy difícil.
Dualidad de las stablecoins: ventajas y riesgos ocultos
Ventajas principales:
Las stablecoins fusionan los mundos de las criptomonedas y las monedas fiduciarias. Su precio relativamente estable facilita la gestión del riesgo, y la tecnología blockchain garantiza rapidez y bajos costos en pagos transfronterizos, algo difícil de lograr en las finanzas tradicionales.
Riesgos potenciales:
La veracidad y suficiencia de las reservas a largo plazo carecen de certificación independiente. Por ejemplo, USDT ha prometido transparencia en múltiples ocasiones, pero las dudas sobre la naturaleza completa de sus reservas persisten.
Las entidades centralizadas enfrentan riesgos de punto único. Si la regulación se endurece o ocurre un evento imprevisto, las stablecoins centralizadas podrían congelarse o depreciarse rápidamente. La suspensión de BUSD por la SEC de EE. UU. es un ejemplo vivo.
El mecanismo de liquidación en stablecoins respaldadas por criptomonedas, aunque automatizado, puede desencadenar reacciones en cadena en condiciones extremas. Durante el “jueves negro” de 2020, las liquidaciones en DeFi generaron caos en el mercado.
Las stablecoins multimoneda enfrentan menor competencia. Aunque existen stablecoins en euros, yenes y otras monedas, la demanda en estos mercados es mucho menor que en dólares, limitando su liquidez.
Marco regulatorio global en rápida formación
El rápido crecimiento de las stablecoins ha atraído la atención de los reguladores en todo el mundo. Recientemente, se han alcanzado hitos importantes en la creación de marcos regulatorios:
Estados Unidos: La Ley GENIUS entró en vigor en julio de 2025, permitiendo que instituciones financieras autorizadas emitan stablecoins de pago, aunque las empresas no cotizadas necesitan aprobación de un comité especial, revelando la intención de EE. UU. de controlar la emisión de stablecoins.
Hong Kong: Publicó primero la “Ley de Stablecoins”, convirtiéndose en el primer marco regulatorio integral para stablecoins fiduciarias, exigiendo licencias de la Autoridad Monetaria de Hong Kong. Esto elevó la posición regulatoria de las stablecoins y atrajo varias solicitudes de licencia.
Unión Europea: El marco MiCA está en período de transición y pronto establecerá estándares unificados para stablecoins y activos criptográficos.
Reino Unido, Japón, Corea del Sur, Singapur y otros países también están lanzando o revisando propuestas regulatorias en 2025, enfatizando la emisión con licencia y la operación conforme a la normativa.
Emiratos Árabes Unidos: A través de VARA en Dubái, estableció un sistema de licencias escalonadas para atraer proyectos de stablecoins conformes a la regulación global.
Cinco puntos clave para el futuro
La regulación será una barrera competitiva: Los proyectos de stablecoins que no cumplan con las regulaciones locales serán marginados, y solo aquellos con licencias en múltiples jurisdicciones podrán lograr una liquidez global efectiva.
Expansión de casos de uso: Desde simples medios de intercambio, las stablecoins se están extendiendo a pagos internacionales, infraestructura DeFi y tokenización de activos reales (RWA). En países con alta inflación y mercados emergentes, podrían convertirse en un medio de ahorro más confiable.
Auge de sistemas multimoneda: Con énfasis en la soberanía financiera, se incrementan las stablecoins en RMB, yen, euro, etc. Proyectos como mBridge en Hong Kong, GYEN en Japón, y las stablecoins nacionales en Brasil y Argentina apuntan a un escenario de “múltiples monedas y centros”.
Innovación tecnológica: La implementación en múltiples cadenas, las pruebas de conocimiento cero y los protocolos de interoperabilidad mejorarán la flexibilidad y privacidad de las stablecoins.
Descentralización y cumplimiento en paralelo: Es probable que las stablecoins evolucionen hacia un modelo de “descentralización regulada”, combinando innovación tecnológica con aceptación regulatoria.
Oportunidades y estrategias de inversión en stablecoins
Aunque las stablecoins son conocidas por su estabilidad de precios, su relativa estabilidad aún presenta pequeñas fluctuaciones. Si comparamos Bitcoin y Ethereum con acciones de alto riesgo y alta rentabilidad, invertir en stablecoins se asemeja más a operar en divisas de bajo riesgo.
Oportunidades de trading: Aprovechar arbitrajes entre diferentes stablecoins, por ejemplo, cuando USDT/USDC presenta desviaciones, comprando en la opción con descuento y vendiendo en la con prima, esperando que los precios vuelvan a la paridad. Esta estrategia requiere capital suficiente y sensibilidad al mercado, y generalmente no presenta movimientos bruscos a menos que ocurra un evento extremo (como la crisis del Silicon Valley Bank).
Oportunidades de rendimiento: Es más factible obtener beneficios mediante colaterización o provisión de liquidez. En fases iniciales de nuevos proyectos, los emisores suelen ofrecer altos rendimientos para atraer usuarios y liquidez, lo que puede generar ganancias considerables. En protocolos DeFi maduros, depositar stablecoins también permite obtener intereses estables.
En resumen, invertir en stablecoins requiere una mentalidad de “bajo riesgo”, ideal para usuarios que prefieren estabilidad y buscan rendimientos moderados. En lugar de realizar operaciones frecuentes, lo recomendable es una estrategia de inversión a largo plazo en proyectos de calidad dentro del ecosistema de stablecoins, disfrutando de los beneficios de DeFi o esperando el despliegue de grandes aplicaciones.