La reciente actuación de la libra esterlina ha sumido al mercado en una feroz batalla entre el optimismo y el pesimismo. El 6 de enero, la libra/dólar alcanzó 1.3562, estableciendo un máximo desde septiembre de 2025. Esto significa que si posees 2000 libras, su valor en dólares también aumentará, y su poder adquisitivo en TWD crecerá igualmente.
¿Por qué ha sido tan fuerte la subida?
En los últimos dos meses, la libra/dólar ha subido un 4.12% en total, muy por delante del 2.22% del euro/dólar. La lógica detrás de esto no es en realidad muy compleja: en primer lugar, el presupuesto publicado en noviembre en Reino Unido fue mejor de lo esperado, y los inversores comenzaron a reducir sus posiciones cortas en la libra. En segundo lugar, en diciembre, el Banco de Inglaterra adoptó una estrategia de recortes de tasas “hawkish”, sugiriendo que futuros recortes no serán tan agresivos. En tercer lugar, la debilidad del dólar en sí misma ha proporcionado espacio para que la libra suba.
Sumado a esto, el mercado ahora espera que la Reserva Federal reduzca las tasas dos veces en 2026, mientras que el Banco de Inglaterra solo recortará una vez, lo que refleja una ventaja en el rendimiento de la libra frente al dólar.
Pero aquí hay un gran problema: las opiniones de las instituciones difieren muchísimo.
La perspectiva de JP Morgan es de “reír primero, llorar después”: la libra ciertamente se mantiene apoyada por su resiliencia económica y su atractivo por carry trade, pero las amenazas de doble déficit y riesgos políticos en Reino Unido siempre están presentes. La entidad prevé que la libra/dólar tendrá un comportamiento de “apertura alta y caída”, con un objetivo de 1.37 en el primer trimestre, llegando a 1.41 en el segundo (máximo anual), luego retrocediendo a 1.40 en el tercer trimestre y cayendo nuevamente a 1.36 en el cuarto.
Por otro lado, Bank of America adopta una postura alcista en la libra. Creen que el presupuesto ya ha disipado las preocupaciones del mercado sobre los riesgos fiscales en Reino Unido, y que las expectativas de recortes de tasas del Banco de Inglaterra ya están plenamente reflejadas en los precios actuales, por lo que no esperan una caída sorpresa. BofA ofrece una previsión más optimista: para finales de 2026, la libra/dólar podría llegar a 1.45.
Citi, en cambio, representa a la facción bajista. Señalan que las elecciones locales de mayo podrían aumentar la incertidumbre política en Reino Unido, y que en la segunda mitad de 2026, el Banco de Inglaterra podría acelerar su flexibilización, enfrentando a la libra a una fuerte presión bajista. El objetivo de Citi es 1.22, lo que implica una caída del 13% respecto a la previsión de JP Morgan de 1.36 para fin de año.
¿Hacia dónde irá la libra en 2026?
Las predicciones de las tres grandes oscilan entre 1.22 y 1.45, lo que demuestra la gran divergencia en las percepciones del mercado sobre el futuro de la libra. Para los inversores, lo clave será seguir de cerca los eventos que puedan marcar un giro: las decisiones de tasas del Banco de Inglaterra, el cambio en la política de la Reserva Federal y la evolución política en Reino Unido.
Independientemente de cómo termine la trayectoria de la libra, el nivel actual de 1.3562 ya refleja muchas expectativas optimistas. Para aprovechar esta tendencia, hay que mantener los ojos bien abiertos y no dejarse llevar por la euforia a corto plazo.
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El repunte de la libra esterlina es fuerte, pero la postura de las instituciones es completamente opuesta: ¿quién tendrá la última palabra en 2026?
La reciente actuación de la libra esterlina ha sumido al mercado en una feroz batalla entre el optimismo y el pesimismo. El 6 de enero, la libra/dólar alcanzó 1.3562, estableciendo un máximo desde septiembre de 2025. Esto significa que si posees 2000 libras, su valor en dólares también aumentará, y su poder adquisitivo en TWD crecerá igualmente.
¿Por qué ha sido tan fuerte la subida?
En los últimos dos meses, la libra/dólar ha subido un 4.12% en total, muy por delante del 2.22% del euro/dólar. La lógica detrás de esto no es en realidad muy compleja: en primer lugar, el presupuesto publicado en noviembre en Reino Unido fue mejor de lo esperado, y los inversores comenzaron a reducir sus posiciones cortas en la libra. En segundo lugar, en diciembre, el Banco de Inglaterra adoptó una estrategia de recortes de tasas “hawkish”, sugiriendo que futuros recortes no serán tan agresivos. En tercer lugar, la debilidad del dólar en sí misma ha proporcionado espacio para que la libra suba.
Sumado a esto, el mercado ahora espera que la Reserva Federal reduzca las tasas dos veces en 2026, mientras que el Banco de Inglaterra solo recortará una vez, lo que refleja una ventaja en el rendimiento de la libra frente al dólar.
Pero aquí hay un gran problema: las opiniones de las instituciones difieren muchísimo.
La perspectiva de JP Morgan es de “reír primero, llorar después”: la libra ciertamente se mantiene apoyada por su resiliencia económica y su atractivo por carry trade, pero las amenazas de doble déficit y riesgos políticos en Reino Unido siempre están presentes. La entidad prevé que la libra/dólar tendrá un comportamiento de “apertura alta y caída”, con un objetivo de 1.37 en el primer trimestre, llegando a 1.41 en el segundo (máximo anual), luego retrocediendo a 1.40 en el tercer trimestre y cayendo nuevamente a 1.36 en el cuarto.
Por otro lado, Bank of America adopta una postura alcista en la libra. Creen que el presupuesto ya ha disipado las preocupaciones del mercado sobre los riesgos fiscales en Reino Unido, y que las expectativas de recortes de tasas del Banco de Inglaterra ya están plenamente reflejadas en los precios actuales, por lo que no esperan una caída sorpresa. BofA ofrece una previsión más optimista: para finales de 2026, la libra/dólar podría llegar a 1.45.
Citi, en cambio, representa a la facción bajista. Señalan que las elecciones locales de mayo podrían aumentar la incertidumbre política en Reino Unido, y que en la segunda mitad de 2026, el Banco de Inglaterra podría acelerar su flexibilización, enfrentando a la libra a una fuerte presión bajista. El objetivo de Citi es 1.22, lo que implica una caída del 13% respecto a la previsión de JP Morgan de 1.36 para fin de año.
¿Hacia dónde irá la libra en 2026?
Las predicciones de las tres grandes oscilan entre 1.22 y 1.45, lo que demuestra la gran divergencia en las percepciones del mercado sobre el futuro de la libra. Para los inversores, lo clave será seguir de cerca los eventos que puedan marcar un giro: las decisiones de tasas del Banco de Inglaterra, el cambio en la política de la Reserva Federal y la evolución política en Reino Unido.
Independientemente de cómo termine la trayectoria de la libra, el nivel actual de 1.3562 ya refleja muchas expectativas optimistas. Para aprovechar esta tendencia, hay que mantener los ojos bien abiertos y no dejarse llevar por la euforia a corto plazo.