Nuestro cerebro tiene un problema—le encanta buscar "patrones" en eventos aleatorios.
Los procesos aleatorios generan naturalmente diversas secuencias que parecen tener patrones. Precisamente por eso, nuestro instinto ancestral de "buscar relaciones causales" nos dio una ventaja de supervivencia. Imagina en la sabana africana, donde un león puede aparecer en cualquier momento, pero si detectas que la frecuencia de aparición de leones está en aumento, actuar con anticipación sería más seguro—aunque esa "tendencia ascendente" en realidad sea solo una ilusión causada por fluctuaciones aleatorias. Este instinto de supervivencia nos ha sido heredado y todavía influye silenciosamente en nuestras decisiones.
El casino lo tiene muy claro. La forma de jugar al baccarat es así: cada mano es un evento aleatorio independiente, pero el casino es muy "considerado" y muestra los resultados de cada ronda en la pantalla. Al ver estos registros históricos, nuestro cerebro automáticamente empieza a buscar patrones—pues si hay muchas manos seguidas de banca, ¿no parece que la próxima debería ser de la misma?
Pero, en realidad, cada mano es completamente aleatoria. Los resultados pasados no afectan en nada a la siguiente. La pantalla solo está diseñada para hacerte pensar así. Lo mismo pasa en el mercado de trading—los movimientos de precios están llenos de componentes aleatorios, pero siempre queremos encontrar patrones para guiar nuestras próximas acciones. Reconocer esto es el primer paso para una verdadera gestión del riesgo.
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ChainDetective
· hace7h
¡Vaya, esto es exactamente lo que hice tonto en el gráfico de velas... Al ver el historial, empiezo a imaginar patrones y todos los resultados son pérdidas.
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LadderToolGuy
· hace7h
Esto no es más que la falacia del jugador, la gente del mundo cripto comete este error todos los días.
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FOMOmonster
· hace7h
Vaya, ¿no es esto exactamente lo que hacemos todos los días en el mundo de las criptomonedas? Inventar historias a partir de las velas.
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ShibaSunglasses
· hace7h
¡Vaya, esto no es más que una combinación de la falacia del jugador y el autoengaño del trader! Buscar patrones en las velas diarias y terminar con ilusiones creadas por la propia mente.
Nuestro cerebro tiene un problema—le encanta buscar "patrones" en eventos aleatorios.
Los procesos aleatorios generan naturalmente diversas secuencias que parecen tener patrones. Precisamente por eso, nuestro instinto ancestral de "buscar relaciones causales" nos dio una ventaja de supervivencia. Imagina en la sabana africana, donde un león puede aparecer en cualquier momento, pero si detectas que la frecuencia de aparición de leones está en aumento, actuar con anticipación sería más seguro—aunque esa "tendencia ascendente" en realidad sea solo una ilusión causada por fluctuaciones aleatorias. Este instinto de supervivencia nos ha sido heredado y todavía influye silenciosamente en nuestras decisiones.
El casino lo tiene muy claro. La forma de jugar al baccarat es así: cada mano es un evento aleatorio independiente, pero el casino es muy "considerado" y muestra los resultados de cada ronda en la pantalla. Al ver estos registros históricos, nuestro cerebro automáticamente empieza a buscar patrones—pues si hay muchas manos seguidas de banca, ¿no parece que la próxima debería ser de la misma?
Pero, en realidad, cada mano es completamente aleatoria. Los resultados pasados no afectan en nada a la siguiente. La pantalla solo está diseñada para hacerte pensar así. Lo mismo pasa en el mercado de trading—los movimientos de precios están llenos de componentes aleatorios, pero siempre queremos encontrar patrones para guiar nuestras próximas acciones. Reconocer esto es el primer paso para una verdadera gestión del riesgo.