Un jurado federal ha determinado que Nevin Shetty, un ejecutivo financiero de 41 años de Washington State, cometió fraude telegráfico al desviar $35 millones en fondos de la empresa hacia una aventura en criptomonedas que controlaba en secreto. La condena marca otra historia de advertencia sobre los peligros de la autoridad sin control en los mercados emergentes de activos digitales.
La Configuración: Una Política Ignorada
Cuando Shetty asumió el cargo de director financiero en una empresa privada de software en marzo de 2021, la organización estaba en modo activo de recaudación de fondos. La dirección implementó directrices claras de inversión: el capital recién adquirido debía fluir exclusivamente hacia vehículos conservadores como cuentas del mercado monetario. La política fue diseñada para proteger los intereses de los inversores mientras la empresa se centraba en sus operaciones principales.
Paradójicamente, el propio Shetty participó en la redacción de estas restricciones. Sin embargo, en febrero de 2022, él y un socio lanzaron HighTower Treasury, una plataforma de inversión en criptomonedas. En pocas semanas, ejecutó una maniobra decisiva: transferir $35 millones en efectivo de su empleador a su entidad recién creada.
El momento resultó sospechoso para el DOJ. La empresa había comenzado a cuestionar el rendimiento de Shetty y sugirió una posible terminación. En lugar de enfrentar una indemnización, aceleró su maniobra financiera no autorizada.
El Colapso: Promesas que se Convierten en Pérdidas
HighTower Treasury desplegó los fondos desviados en un protocolo de préstamos DeFi de alto rendimiento que prometía un 20% de retorno. El acuerdo estipulaba que la plataforma de Shetty retendría el 14% y remitiría el 6% de regreso a la empresa de software.
Inicialmente, la estrategia parecía viable. El primer mes generó $133,000. El optimismo se evaporó rápidamente. Para el 13 de mayo de 2022, toda la posición de inversión se había deteriorado a cero—una pérdida total en menos de cuatro meses.
Cuando Shetty reveló la catástrofe a sus colegas, la empresa lo despidió inmediatamente y notificó a las autoridades federales. El FBI lanzó una investigación exhaustiva que finalmente condujo a la acusación.
Justicia: Condena y Sentencia en Camino
El 7 de noviembre de 2025, tras un juicio de nueve días y diez horas de deliberación del jurado, Nevin Shetty enfrentó cuatro cargos de condena por fraude telegráfico. Cada cargo conlleva un máximo legal de 20 años de prisión, aunque las directrices federales de sentencia rara vez imponen penas consecutivas por delitos relacionados.
La jueza Tana Lin programó la audiencia de sentencia para el 11 de febrero de 2026. Durante esa sesión, el tribunal considerará factores relevantes, incluyendo la magnitud de la pérdida, el papel de liderazgo de Shetty en la orquestación del esquema y cualquier antecedente criminal. Las directrices otorgan a los jueces discreción para imponer penas sustancialmente por debajo de los máximos legales según las circunstancias individuales.
Este caso subraya los riesgos persistentes dentro de los protocolos de finanzas descentralizadas y los puntos ciegos regulatorios que los ejecutivos ambiciosos continúan explotando.
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Nevin Shetty Culpable: Cómo un Director Financiero de una Empresa de Software Perdió $35 Millones en un Esquema Cripto
Un jurado federal ha determinado que Nevin Shetty, un ejecutivo financiero de 41 años de Washington State, cometió fraude telegráfico al desviar $35 millones en fondos de la empresa hacia una aventura en criptomonedas que controlaba en secreto. La condena marca otra historia de advertencia sobre los peligros de la autoridad sin control en los mercados emergentes de activos digitales.
La Configuración: Una Política Ignorada
Cuando Shetty asumió el cargo de director financiero en una empresa privada de software en marzo de 2021, la organización estaba en modo activo de recaudación de fondos. La dirección implementó directrices claras de inversión: el capital recién adquirido debía fluir exclusivamente hacia vehículos conservadores como cuentas del mercado monetario. La política fue diseñada para proteger los intereses de los inversores mientras la empresa se centraba en sus operaciones principales.
Paradójicamente, el propio Shetty participó en la redacción de estas restricciones. Sin embargo, en febrero de 2022, él y un socio lanzaron HighTower Treasury, una plataforma de inversión en criptomonedas. En pocas semanas, ejecutó una maniobra decisiva: transferir $35 millones en efectivo de su empleador a su entidad recién creada.
El momento resultó sospechoso para el DOJ. La empresa había comenzado a cuestionar el rendimiento de Shetty y sugirió una posible terminación. En lugar de enfrentar una indemnización, aceleró su maniobra financiera no autorizada.
El Colapso: Promesas que se Convierten en Pérdidas
HighTower Treasury desplegó los fondos desviados en un protocolo de préstamos DeFi de alto rendimiento que prometía un 20% de retorno. El acuerdo estipulaba que la plataforma de Shetty retendría el 14% y remitiría el 6% de regreso a la empresa de software.
Inicialmente, la estrategia parecía viable. El primer mes generó $133,000. El optimismo se evaporó rápidamente. Para el 13 de mayo de 2022, toda la posición de inversión se había deteriorado a cero—una pérdida total en menos de cuatro meses.
Cuando Shetty reveló la catástrofe a sus colegas, la empresa lo despidió inmediatamente y notificó a las autoridades federales. El FBI lanzó una investigación exhaustiva que finalmente condujo a la acusación.
Justicia: Condena y Sentencia en Camino
El 7 de noviembre de 2025, tras un juicio de nueve días y diez horas de deliberación del jurado, Nevin Shetty enfrentó cuatro cargos de condena por fraude telegráfico. Cada cargo conlleva un máximo legal de 20 años de prisión, aunque las directrices federales de sentencia rara vez imponen penas consecutivas por delitos relacionados.
La jueza Tana Lin programó la audiencia de sentencia para el 11 de febrero de 2026. Durante esa sesión, el tribunal considerará factores relevantes, incluyendo la magnitud de la pérdida, el papel de liderazgo de Shetty en la orquestación del esquema y cualquier antecedente criminal. Las directrices otorgan a los jueces discreción para imponer penas sustancialmente por debajo de los máximos legales según las circunstancias individuales.
Este caso subraya los riesgos persistentes dentro de los protocolos de finanzas descentralizadas y los puntos ciegos regulatorios que los ejecutivos ambiciosos continúan explotando.