Las personas que realmente pueden mantener sus posiciones no se dejan llevar por las fluctuaciones a corto plazo. El problema de la mayoría de las personas que invierten en criptomonedas radica en esto: tienen las manos demasiado inquietas y el corazón demasiado impaciente. Los que pueden mantener sus inversiones son los ganadores, mientras que los demás se consumen en operaciones repetidas. Esta lógica suena sencilla, pero en la práctica es la lección más difícil.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
8 me gusta
Recompensa
8
6
Republicar
Compartir
Comentar
0/400
SleepTrader
· hace7h
Tienes razón, pero me haces recordar... esas noches en las que a las 3 en punto no podía evitar abrir posiciones, realmente perdí mucho.
Ver originalesResponder0
pvt_key_collector
· hace10h
Tienes razón, pero es fácil de decir y difícil de hacer. Yo soy ese tipo de persona que no puede resistirse, jaja
Ver originalesResponder0
GateUser-4745f9ce
· hace10h
Tienes razón, pero ¿cuántos realmente pueden hacerlo? Yo no puedo.
Ver originalesResponder0
LiquidationWatcher
· hace10h
Decirlo es fácil, hacerlo es difícil. Soy ese tipo de persona que, cuando ve que el precio cae, quiere aprovechar para vender.
Ver originalesResponder0
BearMarketBuilder
· hace10h
Tienes razón, pero todos sabemos que muy pocos realmente pueden lograrlo
Ver originalesResponder0
NotGonnaMakeIt
· hace10h
Tienes razón, simplemente no puedo controlar esas manos, todos los días mirando gráficos de velas como si fuera una droga.
Las personas que realmente pueden mantener sus posiciones no se dejan llevar por las fluctuaciones a corto plazo. El problema de la mayoría de las personas que invierten en criptomonedas radica en esto: tienen las manos demasiado inquietas y el corazón demasiado impaciente. Los que pueden mantener sus inversiones son los ganadores, mientras que los demás se consumen en operaciones repetidas. Esta lógica suena sencilla, pero en la práctica es la lección más difícil.