Cuando las tensiones se calman, el mercado tiende a reorganizar sus apuestas. Hemos visto esto recientemente: las acciones tradicionales, especialmente bancos y grandes tecnológicas, han comenzado a recibir ofertas a medida que los vientos geopolíticos empiezan a disiparse. Pero aquí está el lado opuesto: esa misma desescalada está pesando sobre las inversiones defensivas. El petróleo y el oro, que normalmente prosperan en tiempos de incertidumbre, están bajando. Las criptomonedas siguen la misma tendencia, sufriendo una caída junto con las materias primas a medida que los inversores rotan fuera de los activos refugio. Es la clásica operación de riesgo-on en marcha: el capital fluye de las apuestas "seguras" hacia las acciones, dejando atrás la energía, los metales preciosos y los activos digitales. La narrativa aquí es sencilla: cuando el mundo se siente más seguro, los activos de alto beta parecen menos esenciales.
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ConfusedWhale
· hace8h
Otra vez con la misma vieja historia... Cuando llega el riesgo, abrazas el oro y Bitcoin, y cuando el riesgo desaparece, te dejan atrás, es increíble
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BackrowObserver
· hace9h
Otra vez con el mismo viejo truco... Cuando vuelven los riesgos, se ve quién realmente tiene valor, las criptomonedas caen junto con todo, qué risa
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RatioHunter
· hace9h
¿El cambio en la preferencia de riesgo es tan rápido? Parece que la moneda aún no ha reaccionado y ya la han golpeado.
Cuando las tensiones se calman, el mercado tiende a reorganizar sus apuestas. Hemos visto esto recientemente: las acciones tradicionales, especialmente bancos y grandes tecnológicas, han comenzado a recibir ofertas a medida que los vientos geopolíticos empiezan a disiparse. Pero aquí está el lado opuesto: esa misma desescalada está pesando sobre las inversiones defensivas. El petróleo y el oro, que normalmente prosperan en tiempos de incertidumbre, están bajando. Las criptomonedas siguen la misma tendencia, sufriendo una caída junto con las materias primas a medida que los inversores rotan fuera de los activos refugio. Es la clásica operación de riesgo-on en marcha: el capital fluye de las apuestas "seguras" hacia las acciones, dejando atrás la energía, los metales preciosos y los activos digitales. La narrativa aquí es sencilla: cuando el mundo se siente más seguro, los activos de alto beta parecen menos esenciales.