#机构投资者活动 Ya ha llegado esa época familiar del fin de año. Al observar a Tom Lee, una serie de ondas se han formado en mi interior—he visto este fenómeno demasiadas veces en los últimos diez años.
Cada año, cuando se acerca el fin de año, la salida de los inversores institucionales casi se convierte en una "ceremonia". Los robots de trading cuantitativo toman el control del mercado, las ventas por pérdidas fiscales se repiten con frecuencia, y los minoristas suelen sentir que el mercado se vuelve un poco extraño en ese momento. Y esta vez no es diferente: los datos de CoinShares muestran una salida continua de fondos, con un total de 3.2 mil millones de dólares desde octubre, lo que refleja no solo un fenómeno estacional, sino también un retrato real del estado de ánimo del mercado.
Me vienen a la mente escenas similares a finales de 2017 y finales de 2021. Cada salida temporal de los inversores institucionales deja una "huella digital" única en el mercado—mayores volatilidades, menor liquidez, y precios que se mueven fácilmente con pocas órdenes. Pero lo importante es que estos periodos de ventana suelen ser las mejores oportunidades para observar la esencia del mercado. Cuando los grandes jugadores se retiran temporalmente, las acciones restantes pueden decirnos con mayor claridad: dónde están las verdaderas necesidades en la base, y dónde están los soportes reales.
Este ciclo de vacaciones de este año parece especialmente tranquilo, pero esa tranquilidad en sí misma puede estar gestando la energía para el próximo ciclo. La historia no se repite exactamente, pero a menudo rima.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
#机构投资者活动 Ya ha llegado esa época familiar del fin de año. Al observar a Tom Lee, una serie de ondas se han formado en mi interior—he visto este fenómeno demasiadas veces en los últimos diez años.
Cada año, cuando se acerca el fin de año, la salida de los inversores institucionales casi se convierte en una "ceremonia". Los robots de trading cuantitativo toman el control del mercado, las ventas por pérdidas fiscales se repiten con frecuencia, y los minoristas suelen sentir que el mercado se vuelve un poco extraño en ese momento. Y esta vez no es diferente: los datos de CoinShares muestran una salida continua de fondos, con un total de 3.2 mil millones de dólares desde octubre, lo que refleja no solo un fenómeno estacional, sino también un retrato real del estado de ánimo del mercado.
Me vienen a la mente escenas similares a finales de 2017 y finales de 2021. Cada salida temporal de los inversores institucionales deja una "huella digital" única en el mercado—mayores volatilidades, menor liquidez, y precios que se mueven fácilmente con pocas órdenes. Pero lo importante es que estos periodos de ventana suelen ser las mejores oportunidades para observar la esencia del mercado. Cuando los grandes jugadores se retiran temporalmente, las acciones restantes pueden decirnos con mayor claridad: dónde están las verdaderas necesidades en la base, y dónde están los soportes reales.
Este ciclo de vacaciones de este año parece especialmente tranquilo, pero esa tranquilidad en sí misma puede estar gestando la energía para el próximo ciclo. La historia no se repite exactamente, pero a menudo rima.