Lo ocurrido en las últimas 24 horas va mucho más allá de una simple polémica por una votación. Esto se asemeja más a un enfrentamiento directo entre las fuerzas nativas de las criptomonedas y el sistema financiero tradicional a nivel del Congreso—ambas partes han mostrado sus líneas rojas.
Según los últimos movimientos en Washington y la reacción del mercado, vamos a analizar esta repentina "parálisis" y la verdadera lógica de la lucha que hay detrás.
**¿Qué sucedió exactamente en 24 horas?**
Desde la expectativa de "aprobar" hasta la ruptura del acuerdo, el punto de inflexión fue en la víspera de la votación. Muchos pensaron que la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales (Ley CLARITY) era un compromiso seguro, ¿y qué pasó? La frágil coalición se desmoronó en el último momento.
**Momento clave: la repentina traición de los gigantes del sector**
Menos de 24 horas antes de la votación, Coinbase y otros principales exchanges retiraron su apoyo a la ley. En Washington, esto es poco común—normalmente, cuando se llega a la votación en el comité, los intereses ya están claramente repartidos.
¿Y por qué cambian de postura? Muy sencillo—descubrieron que en la versión final del proyecto de ley se había insertado de manera encubierta una "cláusula venenosa".
**El verdadero campo de batalla: los intereses sobre las stablecoins**
Según el borrador filtrado, esta cláusula mortal es el resultado de una fuerte presión del sector bancario tradicional: prohibir que las stablecoins emitidas por entidades no bancarias (como USDC) paguen intereses a los usuarios.
La idea de los bancos es muy clara. Si las stablecoins pueden ofrecer intereses como los depósitos bancarios, pero con mayor flexibilidad y eficiencia, ¿quién seguiría guardando su dinero en una cuenta bancaria tradicional? Para todo el sistema financiero convencional, esto representa una amenaza de supervivencia. Por eso, usaron su influencia para tratar de bloquear esta vía desde el marco legal.
El resultado fue que la negociación entre la industria y los bancos se rompió. Esto no solo es una disputa política, sino que también refleja una profunda contradicción entre dos sistemas financieros: ¿quién tendrá la palabra en la era de las finanzas digitales?
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MeaninglessApe
· hace4h
Los bancos realmente se han puesto en aprietos y han empezado a usar cuchillos escondidos.
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BlockchainWorker
· hace4h
Los bancos son realmente increíbles, incluso en el último momento ponen obstáculos, así es la virtud de las finanzas tradicionales
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TopBuyerBottomSeller
· hace4h
¿Todavía quieres que los bancos nos detengan con este truco? Estás pensando demasiado, la tecnología los ha superado hace mucho.
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0xTherapist
· hace5h
El banco es demasiado impaciente, ¿para qué esforzarse en detener lo que no se puede bloquear?
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DefiPlaybook
· hace5h
Los bancos están asustados, el APY de las stablecoins amenaza directamente su base de depósitos, esta ola es una verdadera guerra financiera.
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AirdropHunterXiao
· hace5h
¡Vaya, el banco está demasiado desesperado, todavía quiere hacer trampa en el último momento? ¿Nos toman por tontos?
Lo ocurrido en las últimas 24 horas va mucho más allá de una simple polémica por una votación. Esto se asemeja más a un enfrentamiento directo entre las fuerzas nativas de las criptomonedas y el sistema financiero tradicional a nivel del Congreso—ambas partes han mostrado sus líneas rojas.
Según los últimos movimientos en Washington y la reacción del mercado, vamos a analizar esta repentina "parálisis" y la verdadera lógica de la lucha que hay detrás.
**¿Qué sucedió exactamente en 24 horas?**
Desde la expectativa de "aprobar" hasta la ruptura del acuerdo, el punto de inflexión fue en la víspera de la votación. Muchos pensaron que la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales (Ley CLARITY) era un compromiso seguro, ¿y qué pasó? La frágil coalición se desmoronó en el último momento.
**Momento clave: la repentina traición de los gigantes del sector**
Menos de 24 horas antes de la votación, Coinbase y otros principales exchanges retiraron su apoyo a la ley. En Washington, esto es poco común—normalmente, cuando se llega a la votación en el comité, los intereses ya están claramente repartidos.
¿Y por qué cambian de postura? Muy sencillo—descubrieron que en la versión final del proyecto de ley se había insertado de manera encubierta una "cláusula venenosa".
**El verdadero campo de batalla: los intereses sobre las stablecoins**
Según el borrador filtrado, esta cláusula mortal es el resultado de una fuerte presión del sector bancario tradicional: prohibir que las stablecoins emitidas por entidades no bancarias (como USDC) paguen intereses a los usuarios.
La idea de los bancos es muy clara. Si las stablecoins pueden ofrecer intereses como los depósitos bancarios, pero con mayor flexibilidad y eficiencia, ¿quién seguiría guardando su dinero en una cuenta bancaria tradicional? Para todo el sistema financiero convencional, esto representa una amenaza de supervivencia. Por eso, usaron su influencia para tratar de bloquear esta vía desde el marco legal.
El resultado fue que la negociación entre la industria y los bancos se rompió. Esto no solo es una disputa política, sino que también refleja una profunda contradicción entre dos sistemas financieros: ¿quién tendrá la palabra en la era de las finanzas digitales?