Muchos dicen que la transformación de la cadena debe ser revolucionaria, que las instituciones deben derribar el sistema actual y empezar de nuevo. Pero yo no lo veo así.
Desde que entré en la pista de Layer1 en 2018, elegí un camino inverso: en lugar de forzar a las instituciones a adaptarse a la blockchain, es mejor que la cadena se adapte a los sistemas operativos existentes, estándares de gestión de riesgos e incluso a esos procesos comerciales que parecen anticuados. ¿El resultado? Instituciones líderes como NPEX, en lugar de resistirse, buscan activamente colaborar.
Esta capacidad de adaptación inversa en realidad está oculta en los detalles. Tomemos el ejemplo de PLONKup y las pruebas de conocimiento cero: no implementamos un marco estándar unificado, sino que ajustamos la granularidad de la encriptación según las necesidades de protección de privacidad de cada institución. Algunos sectores exigen normas estrictas de divulgación de información, otros son más flexibles, y el sistema puede adaptarse con precisión. La arquitectura modular es aún más sencilla: en lugar de que las instituciones tengan que desechar sus sistemas ERP, de liquidación y gestión de riesgos, simplemente los integramos directamente, sin necesidad de reconstruir sus herramientas existentes, y la capacidad en la cadena se integra perfectamente en sus procesos actuales, además de cumplir con requisitos regulatorios como los de MiCA.
En un proyecto de tokenización de valores por más de 200 millones de euros, hicimos exactamente eso con NPEX. Sus procesos de registro de valores y reporte de transacciones ya estaban muy pulidos, no sugerimos empezar de cero. ¿Cómo lo hicimos? A través de interfaces de adaptación, integrando las funciones en la cadena en su lógica de negocio existente. La propiedad de los activos y el reporte regulatorio se gestionan según sus procedimientos habituales, solo que con mejoras técnicas que eliminan redundancias manuales. El resultado fue una reducción de costos y que no se alteraran sus hábitos operativos.
En definitiva, la transformación de RWA en la cadena no se trata de cuán impresionante sea la tecnología, sino de cuán profunda sea la adaptación. Las instituciones no buscan un sistema completamente nuevo, sino una herramienta que pueda integrarse en su modo actual y que realmente reduzca costos y aumente la eficiencia. La adaptación inversa puede parecer una concesión, pero en realidad es la forma más eficiente de implementar. Esta idea no solo nos diferencia en la pista, sino que también anima a más instituciones a dar el primer paso en la transformación de la cadena.
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GetRichLeek
· 01-18 19:53
¡Vaya, otro que adapta en sentido inverso, y suena tan bien... Si fuera tan simple, ¿por qué mis proyectos RWA todavía están en pérdida?
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ChainDetective
· 01-18 19:53
Este tipo tiene razón, no todas las innovaciones tienen que revolucionar todo desde cero
En nuestro círculo hay demasiadas personas que lo hacen al revés, siempre pensando en que la cadena debe transformar el mundo, pero cuando las instituciones ven eso, se asustan. Él en cambio piensa lo contrario: que la cadena se adapte al ritmo de los demás, lo cual facilita mucho la implementación. Desde 2018 en Layer1, esta idea tiene su mérito
El ejemplo más claro es la operación de 2 millones de euros en NPEX, sin forzar nuevas herramientas, sino integrándolas de manera fluida y optimizando procesos redundantes. En pocas palabras, lo que buscan las instituciones es reducir costos y aumentar la eficiencia, no una reestructuración revolucionaria. Cuanto más lo pienso, más creo que esta idea es correcta—la adaptación inversa no es una concesión, sino una verdadera comprensión de las necesidades del mercado.
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ProbablyNothing
· 01-18 19:45
Incluso ceder puede dar la vuelta, esta idea es realmente un poco extrema
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NotGonnaMakeIt
· 01-18 19:41
Bien dicho, finalmente alguien ha visto a través de esto. Esa banda que grita todo el día "transformación revolucionaria" en realidad solo quiere especular con conceptos, y no entienden en absoluto lo que realmente buscan las instituciones. La adaptación es la clave.
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GweiWatcher
· 01-18 19:28
Esta idea es realmente genial, no es una revolución sino una evolución.
Las instituciones llevan tiempo queriendo reducir costos y aumentar la eficiencia, lo clave es no hacer que cambien sus procesos.
Adaptar en lugar de transformar, esa es la verdadera clave del negocio.
Las cosas que se hacen con pensamiento inverso suelen ser más fáciles de implementar, es interesante.
¿Sigues siendo un buen conversador o realmente tienes habilidades? Esa operación de 2 millones de euros fue bastante dura.
En resumen, la cadena debe adaptarse a las personas, no las personas a la cadena, es una idea muy práctica.
Esta lógica la entiendo, en la realidad solo sobreviven quienes hacen así.
Muchos dicen que la transformación de la cadena debe ser revolucionaria, que las instituciones deben derribar el sistema actual y empezar de nuevo. Pero yo no lo veo así.
Desde que entré en la pista de Layer1 en 2018, elegí un camino inverso: en lugar de forzar a las instituciones a adaptarse a la blockchain, es mejor que la cadena se adapte a los sistemas operativos existentes, estándares de gestión de riesgos e incluso a esos procesos comerciales que parecen anticuados. ¿El resultado? Instituciones líderes como NPEX, en lugar de resistirse, buscan activamente colaborar.
Esta capacidad de adaptación inversa en realidad está oculta en los detalles. Tomemos el ejemplo de PLONKup y las pruebas de conocimiento cero: no implementamos un marco estándar unificado, sino que ajustamos la granularidad de la encriptación según las necesidades de protección de privacidad de cada institución. Algunos sectores exigen normas estrictas de divulgación de información, otros son más flexibles, y el sistema puede adaptarse con precisión. La arquitectura modular es aún más sencilla: en lugar de que las instituciones tengan que desechar sus sistemas ERP, de liquidación y gestión de riesgos, simplemente los integramos directamente, sin necesidad de reconstruir sus herramientas existentes, y la capacidad en la cadena se integra perfectamente en sus procesos actuales, además de cumplir con requisitos regulatorios como los de MiCA.
En un proyecto de tokenización de valores por más de 200 millones de euros, hicimos exactamente eso con NPEX. Sus procesos de registro de valores y reporte de transacciones ya estaban muy pulidos, no sugerimos empezar de cero. ¿Cómo lo hicimos? A través de interfaces de adaptación, integrando las funciones en la cadena en su lógica de negocio existente. La propiedad de los activos y el reporte regulatorio se gestionan según sus procedimientos habituales, solo que con mejoras técnicas que eliminan redundancias manuales. El resultado fue una reducción de costos y que no se alteraran sus hábitos operativos.
En definitiva, la transformación de RWA en la cadena no se trata de cuán impresionante sea la tecnología, sino de cuán profunda sea la adaptación. Las instituciones no buscan un sistema completamente nuevo, sino una herramienta que pueda integrarse en su modo actual y que realmente reduzca costos y aumente la eficiencia. La adaptación inversa puede parecer una concesión, pero en realidad es la forma más eficiente de implementar. Esta idea no solo nos diferencia en la pista, sino que también anima a más instituciones a dar el primer paso en la transformación de la cadena.