El auge y la caída del ecosistema blockchain suelen depender de un factor clave: si el diseño de la economía de tokens es lo suficientemente inteligente. Los proyectos que realmente prosperan, generalmente tienen una estrategia única en la distribución de tokens.
Tomemos como ejemplo un protocolo de almacenamiento descentralizado: su token nativo tiene un suministro total de 5 mil millones de unidades. La configuración de este número es muy cuidadosa: lo suficientemente grande para soportar la expansión a largo plazo del ecosistema; pero no ilimitado, para evitar una inflación descontrolada.
Lo más interesante es la lógica detrás del diseño de la proporción de distribución:
**El 10% se asigna a airdrops comunitarios**. De ese porcentaje, el 4% se entregó directamente a los usuarios tempranos antes del lanzamiento de la red principal, y el restante 6% se libera gradualmente mediante un mecanismo de staking. La ventaja de esto es clara: los nuevos usuarios tienen un incentivo, los usuarios activos pueden obtener beneficios continuos mediante staking, y la participación de toda la comunidad aumenta naturalmente.
**El 43% se congela como reserva ecológica**. Este fondo se destina específicamente a apoyar a los desarrolladores, incentivar a los socios, y subsidiar aplicaciones ecológicas. En otras palabras, el proyecto reserva suficiente munición para su desarrollo a largo plazo.
**El 10% se destina a subsidios para nodos**. Dado que una red de almacenamiento descentralizada necesita suficientes nodos para sostenerse, no basta con la pasión de los participantes; es necesario un incentivo en dinero real.
Por último, **solo el 7% se asigna a los inversores tempranos**. Aunque este porcentaje no es pequeño, en comparación con otros proyectos ya es bastante moderado. Es una señal clara al mercado: no estamos aquí para robar a los inversores, sino para construir un ecosistema impulsado por la comunidad.
El uso múltiple del token también le confiere un valor real: pagar por servicios de almacenamiento, participar en la gobernanza de la red, hacer staking para minería. Los usuarios no solo mantienen pasivamente los tokens, sino que pueden participar en la operación del protocolo y obtener beneficios de diversas formas. Este enfoque de diseño, sin duda, es mucho más honesto que aquellos proyectos que solo tienen conceptos vacíos.
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ChainChef
· hace4h
ngl esta receta de tokenomics en realidad es diferente... El 43% bloqueado significa que no van a hacer un dump de pánico en nosotros jaja
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SwapWhisperer
· hace4h
Esto es realmente pensamiento de ingeniería, no ese tipo de proyectos que simplemente lanzan airdrops de manera improvisada
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ApeDegen
· hace4h
¿Un 7% para los inversores? Esto sí que es tener conciencia, mucho mejor que esos proyectos que se llevan el 50% de los VC.
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StopLossMaster
· hace5h
De verdad, este tipo de diseño es la verdadera vía. En comparación con esos proyectos basura donde los inversores principales se llevan la mayor parte, la diferencia es abismal.
El auge y la caída del ecosistema blockchain suelen depender de un factor clave: si el diseño de la economía de tokens es lo suficientemente inteligente. Los proyectos que realmente prosperan, generalmente tienen una estrategia única en la distribución de tokens.
Tomemos como ejemplo un protocolo de almacenamiento descentralizado: su token nativo tiene un suministro total de 5 mil millones de unidades. La configuración de este número es muy cuidadosa: lo suficientemente grande para soportar la expansión a largo plazo del ecosistema; pero no ilimitado, para evitar una inflación descontrolada.
Lo más interesante es la lógica detrás del diseño de la proporción de distribución:
**El 10% se asigna a airdrops comunitarios**. De ese porcentaje, el 4% se entregó directamente a los usuarios tempranos antes del lanzamiento de la red principal, y el restante 6% se libera gradualmente mediante un mecanismo de staking. La ventaja de esto es clara: los nuevos usuarios tienen un incentivo, los usuarios activos pueden obtener beneficios continuos mediante staking, y la participación de toda la comunidad aumenta naturalmente.
**El 43% se congela como reserva ecológica**. Este fondo se destina específicamente a apoyar a los desarrolladores, incentivar a los socios, y subsidiar aplicaciones ecológicas. En otras palabras, el proyecto reserva suficiente munición para su desarrollo a largo plazo.
**El 10% se destina a subsidios para nodos**. Dado que una red de almacenamiento descentralizada necesita suficientes nodos para sostenerse, no basta con la pasión de los participantes; es necesario un incentivo en dinero real.
Por último, **solo el 7% se asigna a los inversores tempranos**. Aunque este porcentaje no es pequeño, en comparación con otros proyectos ya es bastante moderado. Es una señal clara al mercado: no estamos aquí para robar a los inversores, sino para construir un ecosistema impulsado por la comunidad.
El uso múltiple del token también le confiere un valor real: pagar por servicios de almacenamiento, participar en la gobernanza de la red, hacer staking para minería. Los usuarios no solo mantienen pasivamente los tokens, sino que pueden participar en la operación del protocolo y obtener beneficios de diversas formas. Este enfoque de diseño, sin duda, es mucho más honesto que aquellos proyectos que solo tienen conceptos vacíos.