Las 12 reglas de oro para ganar dinero que los ricos no comparten:
1. La primera regla de oro: La vida de una persona común consiste en enfocarse en una sola cosa, y esa es el oro. Cuando el precio del oro cae, la economía está en auge, invierte y emprende; cuando el precio del oro sube, la economía se deteriora, invierte con precaución.
2. La segunda regla de oro: "Deshacerse" periódicamente de activos no efectivos. Acciones atrapadas, proyectos con pérdidas, costos hundidos... si hay que vender, se vende; aferrarse solo hará que el agujero sea más grande. La gestión de pérdidas es un arte, solo los que se atreven a perder ganan.
3. La tercera regla de oro: Solo colaborar con personas que puedan pagar. Consultas gratuitas, favores personales solo te consumirán; las relaciones verdaderamente valiosas deben basarse en el intercambio de beneficios. Cuanto más dispuesto esté el cliente a pagar, más duradera será la colaboración; lo gratuito suele ser lo más caro.
4. La cuarta regla de oro: Inversión contraria, tomar lo que otros abandonan. Cuando todos entran en pánico y venden, tú debes atreverse a comprar activos de calidad; cuando todos celebran y compran en máximos, tú debes salir con decisión. La emoción es enemiga de los inversores minoristas, pero es la máquina de retirar dinero para los expertos.
5. La quinta regla de oro: Aprender a aprovechar el poder del interés compuesto. Comienza a ahorrar e invertir lo antes posible, incluso con cantidades pequeñas; a través del interés compuesto a largo plazo, los activos pueden crecer de manera sorprendente. Invierte una parte de tus ingresos mensuales en productos financieros sólidos y deja que el tiempo aumente tu patrimonio.
6. La sexta regla de oro: Siempre mantener un "fondo de riesgo". Al menos el 30% de tus activos en efectivo o en productos de alta liquidez; en una caída del mercado, solo quienes tienen efectivo podrán comprar barato, mientras que los que tienen todo invertido solo podrán ser cosechados. La liquidez es la vida.
7. La séptima regla de oro: Profundizar en un nicho y convertirse en experto. Sin importar el tamaño del sector, llegar a la cima te permitirá obtener altos retornos, porque las habilidades profesionales escasas siempre tienen demanda en el mercado; los clientes valoran el conocimiento y el servicio especializados.
8. La octava regla de oro: Crear canales de ingreso "pasivo". Alquileres, regalías, dividendos, negocios automatizados... los ingresos pasivos son la clave para la libertad financiera. El ingreso activo genera dinero, el ingreso pasivo genera tiempo; el tiempo es la moneda definitiva.
9. La novena regla de oro: Trabajar con mentalidad de "jefe". Incluso si recibes un salario fijo, debes actuar como si tuvieras una empresa: mejorar habilidades = desarrollar productos, ampliar tu red de contactos = captar clientes. Tu valor en el mercado lo determina la demanda, no la voluntad del empleador.
10. La décima regla de oro: La diferencia de información es dinero. Bonos políticos, secretos de la industria, avances tecnológicos... obtener y actuar rápidamente sobre información clave te permitirá dejar atrás a la mayoría. La guerra de información no tiene humo, pero es más cruel que la guerra real.
11. La undécima regla de oro: Usar el apalancamiento en el lugar correcto. La hipoteca es el apalancamiento más accesible para las personas comunes, pero no uses créditos de consumo para apostar; las empresas usan deuda para ampliar producción, las personas usan crédito para consolidar recursos. El apalancamiento es un amplificador, mal usado puede llevarte a la perdición.
12. La duodécima regla de oro: La salud es el interés compuesto definitivo. El dinero que ganas tras noches de fiesta y agotamiento puede terminar en el hospital; el dinero que gastas en sobrecargar tu cuerpo no es suficiente para recuperar la juventud. Por muy empinada que sea la curva de crecimiento de la riqueza, no será más empinada que la caída de la salud.
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Las 12 reglas de oro para ganar dinero que los ricos no comparten:
1. La primera regla de oro: La vida de una persona común consiste en enfocarse en una sola cosa, y esa es el oro. Cuando el precio del oro cae, la economía está en auge, invierte y emprende; cuando el precio del oro sube, la economía se deteriora, invierte con precaución.
2. La segunda regla de oro: "Deshacerse" periódicamente de activos no efectivos.
Acciones atrapadas, proyectos con pérdidas, costos hundidos... si hay que vender, se vende; aferrarse solo hará que el agujero sea más grande. La gestión de pérdidas es un arte, solo los que se atreven a perder ganan.
3. La tercera regla de oro: Solo colaborar con personas que puedan pagar.
Consultas gratuitas, favores personales solo te consumirán; las relaciones verdaderamente valiosas deben basarse en el intercambio de beneficios. Cuanto más dispuesto esté el cliente a pagar, más duradera será la colaboración; lo gratuito suele ser lo más caro.
4. La cuarta regla de oro: Inversión contraria, tomar lo que otros abandonan.
Cuando todos entran en pánico y venden, tú debes atreverse a comprar activos de calidad; cuando todos celebran y compran en máximos, tú debes salir con decisión. La emoción es enemiga de los inversores minoristas, pero es la máquina de retirar dinero para los expertos.
5. La quinta regla de oro: Aprender a aprovechar el poder del interés compuesto. Comienza a ahorrar e invertir lo antes posible, incluso con cantidades pequeñas; a través del interés compuesto a largo plazo, los activos pueden crecer de manera sorprendente. Invierte una parte de tus ingresos mensuales en productos financieros sólidos y deja que el tiempo aumente tu patrimonio.
6. La sexta regla de oro: Siempre mantener un "fondo de riesgo".
Al menos el 30% de tus activos en efectivo o en productos de alta liquidez; en una caída del mercado, solo quienes tienen efectivo podrán comprar barato, mientras que los que tienen todo invertido solo podrán ser cosechados. La liquidez es la vida.
7. La séptima regla de oro: Profundizar en un nicho y convertirse en experto. Sin importar el tamaño del sector, llegar a la cima te permitirá obtener altos retornos, porque las habilidades profesionales escasas siempre tienen demanda en el mercado; los clientes valoran el conocimiento y el servicio especializados.
8. La octava regla de oro: Crear canales de ingreso "pasivo".
Alquileres, regalías, dividendos, negocios automatizados... los ingresos pasivos son la clave para la libertad financiera. El ingreso activo genera dinero, el ingreso pasivo genera tiempo; el tiempo es la moneda definitiva.
9. La novena regla de oro: Trabajar con mentalidad de "jefe".
Incluso si recibes un salario fijo, debes actuar como si tuvieras una empresa: mejorar habilidades = desarrollar productos, ampliar tu red de contactos = captar clientes. Tu valor en el mercado lo determina la demanda, no la voluntad del empleador.
10. La décima regla de oro: La diferencia de información es dinero.
Bonos políticos, secretos de la industria, avances tecnológicos... obtener y actuar rápidamente sobre información clave te permitirá dejar atrás a la mayoría. La guerra de información no tiene humo, pero es más cruel que la guerra real.
11. La undécima regla de oro: Usar el apalancamiento en el lugar correcto.
La hipoteca es el apalancamiento más accesible para las personas comunes, pero no uses créditos de consumo para apostar; las empresas usan deuda para ampliar producción, las personas usan crédito para consolidar recursos. El apalancamiento es un amplificador, mal usado puede llevarte a la perdición.
12. La duodécima regla de oro: La salud es el interés compuesto definitivo.
El dinero que ganas tras noches de fiesta y agotamiento puede terminar en el hospital; el dinero que gastas en sobrecargar tu cuerpo no es suficiente para recuperar la juventud. Por muy empinada que sea la curva de crecimiento de la riqueza, no será más empinada que la caída de la salud.