Llegando a 2026, si escuchas atentamente las discusiones en el mundo de las criptomonedas sobre proyectos de privacidad, notarás una evidente sensación de desajuste.
Por un lado, la narrativa sigue repitiendo el mismo viejo guion de 2017-2020 — Monero, Zcash, diversos nuevos proyectos ZK, insistentemente hablando de "antivigilancia", "antcensura" y "privacidad personal por encima de todo".
Por otro lado, el mundo real ya ha cambiado silenciosamente — regulación en plena expansión, entrada de capital institucional, requisitos de cumplimiento cada vez más estrictos. Pero lo irónico es que casi ningún criptoactivo de privacidad tradicional ha logrado realmente aprovechar esta ola.
¿por qué? No es un problema técnico, sino que las posturas están completamente desalineadas.
**Por qué la narrativa tradicional de privacidad ha fallado**
Primero, decirlo claramente: la regulación ya no es una "posibilidad futura", sino una realidad en curso.
Tomando como ejemplo la Unión Europea, MiCA, MiFID II, AML6 ya no son solo borradores en papel, sino marcos prácticos en plena implementación. Estas regulaciones tienen una regla de hierro: los activos financieros deben ser rastreables, auditables y demostrar cumplimiento.
Solo con esto, muchas iniciativas de privacidad se han visto acorraladas.
**El dilema de Monero**
La lógica de diseño de Monero no tiene fallos: firmas en anillo + direcciones confidenciales + anonimato por defecto. Pero la consecuencia directa de este diseño es — no solo ocultas las actividades malas, sino también las buenas.
Desde la perspectiva regulatoria, ¿qué significa esto? Que no puedes demostrar que no estás lavando dinero.
El resultado ya está claro: grandes exchanges los han eliminado en masa, las billeteras institucionales los han bloqueado, y los capitales conformes los han abandonado por completo. La "fortaleza de privacidad" de Monero, que antes era su sello distintivo, ahora se ha convertido en un pasaporte en el mundo financiero mainstream.
**Zcash intenta salvarse, pero ya es demasiado tarde**
Zcash se dio cuenta del problema, por eso introdujo la "transparencia selectiva" — los usuarios pueden optar por privacidad o por transparencia. Suena flexible, pero en realidad no satisface a nadie.
Las autoridades reguladoras dicen: o todo transparente, o no lo uses. Mientras tanto, los defensores de la privacidad dicen: esto no es privacidad en absoluto. Al final, Zcash quedó atrapado en el medio, sin ganar en ninguno de los dos lados.
**La misma trampa en los nuevos proyectos ZK**
Los nuevos esquemas de privacidad ZK, aunque técnicamente más avanzados, repiten el mismo error: siguen vendiendo el sueño de la "privacidad absoluta", pero en 2026, ese sueño simplemente no se vende.
Las reglas del juego en el mundo financiero han cambiado. Ahora, lo que buscan las instituciones no es "ocultar", sino "poder demostrar" — poder certificar cumplimiento, demostrar que no hay problemas, y sobrevivir bajo la supervisión regulatoria.
Esto no es un problema que pueda resolverse solo con tecnología. Es una cuestión de postura.
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ZkProofPudding
· hace13h
En resumen, las monedas de privacidad todavía sueñan con viejos calendarios, y en realidad no han visto venir la ola de regulación que se acerca.
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MerkleTreeHugger
· hace13h
Es muy impactante, realmente no anticipé que las reglas del juego cambiarían tan rápido en el mundo de las monedas de privacidad. Desde la narrativa de resistencia hasta ser ignoradas por el mercado, es un poco irónico.
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MEVVictimAlliance
· hace14h
En resumen, la ruta de las monedas de privacidad está completamente bloqueada, nadie quiere cosas que no puedan probarse claramente.
Atascado en el medio, la situación es muy incómoda, ambos lados te desprecian.
La serie Monero fue muy impresionante en su momento, ahora está en la lista negra de los intercambios, qué ironía.
Todos alardean de lo avanzado que es ZK, pero nadie ha pensado en que las reglas han cambiado.
Esta vez, realmente tomaron una postura equivocada, por muy fuerte que sea la tecnología, no sirve de nada.
El juego que juegan las instituciones ha cambiado, ¿y tú sigues soñando con la privacidad?
La conformidad con las regulaciones es el camino, pero ¿quién quiere escuchar eso?
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ForkPrince
· hace14h
Honestamente, este artículo resulta un poco doloroso. La narrativa de las monedas de privacidad con el lema "¡Libertad para siempre!" ya está pasada de moda. Ahora, ¿quién todavía habla de privacidad absoluta? Todos deben aprender a bailar con la regulación.
Desde el momento en que Monero fue eliminado, en realidad se anunció el fin de una era; por más que se promueva, ya no se puede volver a como antes. Por muy avanzada que sea la tecnología, no puede resistir las palabras "cumplimiento".
Por lo tanto, en pocas palabras, los futuros esquemas de privacidad deben ser "privacidad controlada", no "privacidad total" — esto es un cambio de paradigma, y muchos proyectos aún no se han dado cuenta.
Llegando a 2026, si escuchas atentamente las discusiones en el mundo de las criptomonedas sobre proyectos de privacidad, notarás una evidente sensación de desajuste.
Por un lado, la narrativa sigue repitiendo el mismo viejo guion de 2017-2020 — Monero, Zcash, diversos nuevos proyectos ZK, insistentemente hablando de "antivigilancia", "antcensura" y "privacidad personal por encima de todo".
Por otro lado, el mundo real ya ha cambiado silenciosamente — regulación en plena expansión, entrada de capital institucional, requisitos de cumplimiento cada vez más estrictos. Pero lo irónico es que casi ningún criptoactivo de privacidad tradicional ha logrado realmente aprovechar esta ola.
¿por qué? No es un problema técnico, sino que las posturas están completamente desalineadas.
**Por qué la narrativa tradicional de privacidad ha fallado**
Primero, decirlo claramente: la regulación ya no es una "posibilidad futura", sino una realidad en curso.
Tomando como ejemplo la Unión Europea, MiCA, MiFID II, AML6 ya no son solo borradores en papel, sino marcos prácticos en plena implementación. Estas regulaciones tienen una regla de hierro: los activos financieros deben ser rastreables, auditables y demostrar cumplimiento.
Solo con esto, muchas iniciativas de privacidad se han visto acorraladas.
**El dilema de Monero**
La lógica de diseño de Monero no tiene fallos: firmas en anillo + direcciones confidenciales + anonimato por defecto. Pero la consecuencia directa de este diseño es — no solo ocultas las actividades malas, sino también las buenas.
Desde la perspectiva regulatoria, ¿qué significa esto? Que no puedes demostrar que no estás lavando dinero.
El resultado ya está claro: grandes exchanges los han eliminado en masa, las billeteras institucionales los han bloqueado, y los capitales conformes los han abandonado por completo. La "fortaleza de privacidad" de Monero, que antes era su sello distintivo, ahora se ha convertido en un pasaporte en el mundo financiero mainstream.
**Zcash intenta salvarse, pero ya es demasiado tarde**
Zcash se dio cuenta del problema, por eso introdujo la "transparencia selectiva" — los usuarios pueden optar por privacidad o por transparencia. Suena flexible, pero en realidad no satisface a nadie.
Las autoridades reguladoras dicen: o todo transparente, o no lo uses. Mientras tanto, los defensores de la privacidad dicen: esto no es privacidad en absoluto. Al final, Zcash quedó atrapado en el medio, sin ganar en ninguno de los dos lados.
**La misma trampa en los nuevos proyectos ZK**
Los nuevos esquemas de privacidad ZK, aunque técnicamente más avanzados, repiten el mismo error: siguen vendiendo el sueño de la "privacidad absoluta", pero en 2026, ese sueño simplemente no se vende.
Las reglas del juego en el mundo financiero han cambiado. Ahora, lo que buscan las instituciones no es "ocultar", sino "poder demostrar" — poder certificar cumplimiento, demostrar que no hay problemas, y sobrevivir bajo la supervisión regulatoria.
Esto no es un problema que pueda resolverse solo con tecnología. Es una cuestión de postura.