Bitcoin (BTC) ha estado enviando señales mixtas esta semana, con el precio actualmente rondando los $92.97K tras una corrección del -2.10%. La criptomoneda inicialmente superó el umbral de los $90,000 a principios de la semana, solo para retroceder bruscamente. Sin embargo, los analistas del mercado están cada vez más vocales sobre lo que perciben como una trampa bajista clásica, y varios sugieren que enero podría marcar el punto de inflexión para una recuperación importante.
El patrón histórico: debilidad en diciembre, fortaleza en enero
Según el destacado analista James Bull, la reciente caída de Bitcoin puede seguir una tendencia estacional predecible que se ha repetido durante los últimos cuatro años. Los datos son convincentes: entre el 26 y el 31 de diciembre de 2024, BTC experimentó una caída del 8.5%, pero luego subió un 12.5% del 1 al 6 de enero de 2025. El análisis de Bull sugiere que esto representa algo más que una coincidencia—es una trampa bajista cíclica.
Para ilustrar la magnitud del potencial alza, Bull hizo referencia a la dinámica del mercado en abril. Después de que las salidas de ETF fueron absorbidas y el impulso cambió, Bitcoin subió a $112,000 para el 22 de mayo, lo que representa una subida del 33% desde los mínimos. El analista enfatizó: “Este patrón ofrece una señal alcista fuerte, aunque no podemos garantizar que esta vez se alcancen nuevos máximos históricos.”
Configuración técnica: Triángulo simétrico en juego
El gráfico diario revela una formación de triángulo simétrico, con la resistencia de la línea de tendencia superior en $90,000. Si BTC mantiene un cierre diario por encima de este nivel y rompe al alza, el siguiente objetivo técnico se enfoca en los $107,400. Esta configuración, combinada con la fuerte estacionalidad de enero, crea lo que algunos analistas llaman la “mayor trampa bajista de la historia.”
Convicción institucional: Flujos de ETF y objetivos de precio
La narrativa se refuerza al examinar los flujos de fondos. Las salidas de ETF se han ido reduciendo y acercándose a cero, reflejando condiciones vistas en abril antes de la rally explosiva. Este soporte mecánico sugiere que los compradores institucionales podrían estar posicionándose para la siguiente fase.
Para fortalecer el caso alcista, los analistas de finanzas tradicionales en Citi han emitido una previsión base a 12 meses de $143,000 para Bitcoin, impulsada principalmente por una demanda renovada de ETF. Su escenario optimista incluso apunta a $189,000.
Otra voz respetada, conocida como “Bitcoin Therapist,” señala la ruptura del patrón tradicional de ciclo de halving de cuatro años. Esta interrupción abre la puerta a un nuevo máximo histórico ya en el primer trimestre de 2026, reconfigurando fundamentalmente las expectativas para este ciclo.
La convergencia de patrones estacionales, configuración técnica, dinámica de flujos de fondos y objetivos de precio institucional presenta un caso convincente de que la debilidad actual podría ser en realidad una trampa bajista en lugar del comienzo de una corrección más profunda.
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Señal crítica de Bitcoin: ¿Se está preparando la trampa bajista?
Bitcoin (BTC) ha estado enviando señales mixtas esta semana, con el precio actualmente rondando los $92.97K tras una corrección del -2.10%. La criptomoneda inicialmente superó el umbral de los $90,000 a principios de la semana, solo para retroceder bruscamente. Sin embargo, los analistas del mercado están cada vez más vocales sobre lo que perciben como una trampa bajista clásica, y varios sugieren que enero podría marcar el punto de inflexión para una recuperación importante.
El patrón histórico: debilidad en diciembre, fortaleza en enero
Según el destacado analista James Bull, la reciente caída de Bitcoin puede seguir una tendencia estacional predecible que se ha repetido durante los últimos cuatro años. Los datos son convincentes: entre el 26 y el 31 de diciembre de 2024, BTC experimentó una caída del 8.5%, pero luego subió un 12.5% del 1 al 6 de enero de 2025. El análisis de Bull sugiere que esto representa algo más que una coincidencia—es una trampa bajista cíclica.
Para ilustrar la magnitud del potencial alza, Bull hizo referencia a la dinámica del mercado en abril. Después de que las salidas de ETF fueron absorbidas y el impulso cambió, Bitcoin subió a $112,000 para el 22 de mayo, lo que representa una subida del 33% desde los mínimos. El analista enfatizó: “Este patrón ofrece una señal alcista fuerte, aunque no podemos garantizar que esta vez se alcancen nuevos máximos históricos.”
Configuración técnica: Triángulo simétrico en juego
El gráfico diario revela una formación de triángulo simétrico, con la resistencia de la línea de tendencia superior en $90,000. Si BTC mantiene un cierre diario por encima de este nivel y rompe al alza, el siguiente objetivo técnico se enfoca en los $107,400. Esta configuración, combinada con la fuerte estacionalidad de enero, crea lo que algunos analistas llaman la “mayor trampa bajista de la historia.”
Convicción institucional: Flujos de ETF y objetivos de precio
La narrativa se refuerza al examinar los flujos de fondos. Las salidas de ETF se han ido reduciendo y acercándose a cero, reflejando condiciones vistas en abril antes de la rally explosiva. Este soporte mecánico sugiere que los compradores institucionales podrían estar posicionándose para la siguiente fase.
Para fortalecer el caso alcista, los analistas de finanzas tradicionales en Citi han emitido una previsión base a 12 meses de $143,000 para Bitcoin, impulsada principalmente por una demanda renovada de ETF. Su escenario optimista incluso apunta a $189,000.
Otra voz respetada, conocida como “Bitcoin Therapist,” señala la ruptura del patrón tradicional de ciclo de halving de cuatro años. Esta interrupción abre la puerta a un nuevo máximo histórico ya en el primer trimestre de 2026, reconfigurando fundamentalmente las expectativas para este ciclo.
La convergencia de patrones estacionales, configuración técnica, dinámica de flujos de fondos y objetivos de precio institucional presenta un caso convincente de que la debilidad actual podría ser en realidad una trampa bajista en lugar del comienzo de una corrección más profunda.