La inferencia de IA está convirtiéndose en el nuevo centro estratégico de Nvidia. Según las últimas noticias, Nvidia ha invertido 150 millones de dólares en la startup de inferencia de IA Baseten, cuya ronda de financiación total alcanza los 300 millones de dólares, duplicando su valoración hasta los 5.000 millones de dólares. Lo que es aún más interesante es que, en la misma ventana de tiempo, Nvidia también ha realizado grandes inversiones en las startups de IA Humans y Anthropic, lo que refleja un cambio profundo en su estrategia.
La inferencia se convierte en el nuevo foco de la industria
Baseten se centra en la inferencia y despliegue de modelos de IA, un campo que suele pasar desapercibido pero que es extremadamente importante. Si la capacitación es la “fase de aprendizaje” de los modelos de IA, la inferencia es la “fase de aplicación”: es el proceso en el que el modelo genera salidas en función de las entradas.
Esta ronda de financiación fue liderada por la firma de capital riesgo IVP y el fondo de crecimiento independiente de Alphabet, CapitalG, con Nvidia participando como inversor estratégico. Este portafolio de inversiones es muy interesante: combina la participación de VC especializados con la presencia de gigantes tecnológicos, lo que indica que el campo de la inferencia ya ha pasado de ser un tema minoritario a un consenso industrial.
El mapa de inversiones ecológicas de Nvidia
Lo que más ilustra el asunto es el ritmo de inversión de Nvidia. Solo en los últimos días, Nvidia ha estado presente en varias startups de IA:
Proyecto
Monto de financiación
Valoración
Rol de Nvidia
Baseten
300 millones de dólares
5.000 millones de dólares
Inversor estratégico
Humans
480 millones de dólares
4.48 mil millones de dólares
Participante en la inversión
Anthropic
25 mil millones de dólares (objetivo)
350 mil millones de dólares
Promete invertir 15 mil millones de dólares
No se trata de inversiones dispersas, sino de una estrategia ecológica sistemática. Humans fue fundada por ex investigadores de Anthropic, xAI y Google, y se dedica a desarrollar IA que mejore la colaboración humana; Anthropic es uno de los principales competidores de OpenAI, rivalizando en el campo de los grandes modelos; Baseten, por su parte, se especializa en el despliegue de inferencias en aplicaciones concretas.
De “comprar palas” a “comprar resultados”
Según análisis de información relacionada, en 2026 la inversión en IA está experimentando un cambio importante: de simplemente “comprar palas” (invertir en potencia de cálculo y chips) a “comprar resultados” (invertir en aplicaciones y procesos de decisión).
La serie de inversiones de Nvidia refleja precisamente este cambio:
Lógica pasada: las empresas de IA necesitan potencia de cálculo, así que compran chips de Nvidia
Lógica actual: Nvidia no solo vende chips, sino que también invierte en empresas que usan sus chips, asegurando un ecosistema próspero
La estrategia detrás de esto es bastante clara. Cuando la industria de IA pasa de la fase de infraestructura a la de implementación, los proveedores de chips puros y duros pueden verse desplazados. Nvidia, mediante inversiones en actores clave de la cadena ecológica, puede impulsar la demanda de chips y obtener retornos en la capa de aplicaciones, además de fortalecer su poder de influencia en toda la cadena de valor.
¿Por qué ahora?
El cambio en el enfoque de la industria es la causa directa de esta transformación. El CEO de Nvidia, Jensen Huang, ya ha destacado que, a medida que la IA pasa de la fase de entrenamiento a la de operación a gran escala y inferencia, los costos de inferencia y la complejidad de los procesos se convierten en nuevos cuellos de botella. Empresas como Baseten, que optimizan la inferencia, y Humans, que integran aplicaciones de IA, abordan directamente estos problemas.
Al mismo tiempo, Nvidia también está fortaleciendo su control sobre la cadena de suministro upstream. Se informa que Jensen Huang ha invertido grandes sumas en TSMC para asegurar capacidad de producción, lo que indica que Nvidia no solo busca garantizar el suministro de chips, sino que también profundiza su relación con toda la cadena industrial.
Resumen
Esta serie de inversiones de Nvidia marca un punto de inflexión: de ser un simple proveedor de chips a convertirse en un constructor de ecosistemas de IA. Al invertir en startups en áreas como inferencia, aplicaciones y grandes modelos, Nvidia no solo asegura la demanda de sus chips, sino que también construye su propia barrera de entrada. Esto no solo representa un ajuste en su estrategia comercial, sino también una evaluación del estadio de desarrollo de la industria de IA: cuando la infraestructura se estabiliza, la prosperidad del ecosistema y la implementación de aplicaciones se convierten en los próximos motores de crecimiento. Para quienes desean entender la dirección de la industria de IA, seguir las inversiones de Nvidia suele ser más revelador que observar solo el precio de sus acciones.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Nvidia pasa de vender chips a invertir en ecosistemas, ¿qué revelan las tres inversiones en IA en un solo día?
La inferencia de IA está convirtiéndose en el nuevo centro estratégico de Nvidia. Según las últimas noticias, Nvidia ha invertido 150 millones de dólares en la startup de inferencia de IA Baseten, cuya ronda de financiación total alcanza los 300 millones de dólares, duplicando su valoración hasta los 5.000 millones de dólares. Lo que es aún más interesante es que, en la misma ventana de tiempo, Nvidia también ha realizado grandes inversiones en las startups de IA Humans y Anthropic, lo que refleja un cambio profundo en su estrategia.
La inferencia se convierte en el nuevo foco de la industria
Baseten se centra en la inferencia y despliegue de modelos de IA, un campo que suele pasar desapercibido pero que es extremadamente importante. Si la capacitación es la “fase de aprendizaje” de los modelos de IA, la inferencia es la “fase de aplicación”: es el proceso en el que el modelo genera salidas en función de las entradas.
Esta ronda de financiación fue liderada por la firma de capital riesgo IVP y el fondo de crecimiento independiente de Alphabet, CapitalG, con Nvidia participando como inversor estratégico. Este portafolio de inversiones es muy interesante: combina la participación de VC especializados con la presencia de gigantes tecnológicos, lo que indica que el campo de la inferencia ya ha pasado de ser un tema minoritario a un consenso industrial.
El mapa de inversiones ecológicas de Nvidia
Lo que más ilustra el asunto es el ritmo de inversión de Nvidia. Solo en los últimos días, Nvidia ha estado presente en varias startups de IA:
No se trata de inversiones dispersas, sino de una estrategia ecológica sistemática. Humans fue fundada por ex investigadores de Anthropic, xAI y Google, y se dedica a desarrollar IA que mejore la colaboración humana; Anthropic es uno de los principales competidores de OpenAI, rivalizando en el campo de los grandes modelos; Baseten, por su parte, se especializa en el despliegue de inferencias en aplicaciones concretas.
De “comprar palas” a “comprar resultados”
Según análisis de información relacionada, en 2026 la inversión en IA está experimentando un cambio importante: de simplemente “comprar palas” (invertir en potencia de cálculo y chips) a “comprar resultados” (invertir en aplicaciones y procesos de decisión).
La serie de inversiones de Nvidia refleja precisamente este cambio:
La estrategia detrás de esto es bastante clara. Cuando la industria de IA pasa de la fase de infraestructura a la de implementación, los proveedores de chips puros y duros pueden verse desplazados. Nvidia, mediante inversiones en actores clave de la cadena ecológica, puede impulsar la demanda de chips y obtener retornos en la capa de aplicaciones, además de fortalecer su poder de influencia en toda la cadena de valor.
¿Por qué ahora?
El cambio en el enfoque de la industria es la causa directa de esta transformación. El CEO de Nvidia, Jensen Huang, ya ha destacado que, a medida que la IA pasa de la fase de entrenamiento a la de operación a gran escala y inferencia, los costos de inferencia y la complejidad de los procesos se convierten en nuevos cuellos de botella. Empresas como Baseten, que optimizan la inferencia, y Humans, que integran aplicaciones de IA, abordan directamente estos problemas.
Al mismo tiempo, Nvidia también está fortaleciendo su control sobre la cadena de suministro upstream. Se informa que Jensen Huang ha invertido grandes sumas en TSMC para asegurar capacidad de producción, lo que indica que Nvidia no solo busca garantizar el suministro de chips, sino que también profundiza su relación con toda la cadena industrial.
Resumen
Esta serie de inversiones de Nvidia marca un punto de inflexión: de ser un simple proveedor de chips a convertirse en un constructor de ecosistemas de IA. Al invertir en startups en áreas como inferencia, aplicaciones y grandes modelos, Nvidia no solo asegura la demanda de sus chips, sino que también construye su propia barrera de entrada. Esto no solo representa un ajuste en su estrategia comercial, sino también una evaluación del estadio de desarrollo de la industria de IA: cuando la infraestructura se estabiliza, la prosperidad del ecosistema y la implementación de aplicaciones se convierten en los próximos motores de crecimiento. Para quienes desean entender la dirección de la industria de IA, seguir las inversiones de Nvidia suele ser más revelador que observar solo el precio de sus acciones.