El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, expresó recientemente una opinión contundente en plataformas sociales, revelando de manera sistemática las tres principales dificultades que hasta ahora no se han podido resolver en el campo de las stablecoins descentralizadas. Señaló que, aunque la industria de las criptomonedas aboga por una “mejor stablecoin descentralizada”, en la práctica todavía enfrentan obstáculos estructurales profundos que involucran estabilidad financiera, seguridad técnica e incluso mecanismos de incentivos económicos.
Vitalik Buterin en su artículo detalló tres cuellos de botella clave: primero, la dependencia excesiva del dólar estadounidense; segundo, las vulnerabilidades de seguridad de los oráculos; y tercero, las contradicciones estructurales derivadas de los rendimientos de staking. Aunque estos problemas parecen independientes, en realidad reflejan la problemática fundamental en el diseño de las stablecoins descentralizadas.
Escapar de la sombra del dólar
Vitalik Buterin cree que, aunque en el corto plazo vincularse al dólar puede ser viable, desde una perspectiva de “resiliencia nacional a largo plazo”, dicha dependencia eventualmente será puesta a prueba. Mencionó especialmente que, incluso una inflación moderada, puede debilitar la efectividad del anclaje al dólar.
Desde otra perspectiva, el punto central de Vitalik Buterin es: si extendemos la línea de tiempo a 20 años, ¿cómo puede una stablecoin descentralizada mantener su estabilidad si el entorno financiero global experimenta cambios drásticos y pierde su anclaje al dólar? Esto no es solo un problema técnico, sino una cuestión fundamental sobre el diseño de la estructura financiera. Él argumenta que el camino futuro de las stablecoins descentralizadas debe encontrar un índice de seguimiento superior al “precio del dólar” para realmente liberarse de la dependencia vulnerable de una moneda específica.
La línea de defensa vulnerable de los oráculos
El segundo problema que señala Vitalik Buterin golpea en el talón de Aquiles de los sistemas descentralizados: los oráculos. La función de los oráculos es introducir datos del mundo real (como precios de activos) en la blockchain para que los contratos inteligentes puedan decidir su ejecución. Pero si un atacante con suficiente capital logra manipularlos, toda la frontera de seguridad del sistema queda virtualmente desactivada.
Vitalik Buterin además indica que, cuando el diseño de los oráculos tiene defectos, los protocolos suelen verse obligados a adoptar estrategias de “defensa económica” en lugar de “defensa técnica”. En la práctica, esto significa que el sistema debe diseñarse para que el costo del ataque supere el valor total del protocolo, para poder mantener cierta seguridad. Sin embargo, esto conlleva un costo elevado: el protocolo termina extrayendo un valor sustancial de los usuarios, ya sea mediante altas comisiones, emisión de tokens inflacionarios o concentración de poder en mecanismos de gobernanza, lo que finalmente erosiona la experiencia del usuario y la confianza a largo plazo.
Vitalik Buterin relaciona aún más esta problemática técnica con los riesgos sistémicos de la “gobernanza financiera”. Considera que los sistemas basados en la posesión de tokens para gobernar carecen inherentemente de ventajas asimétricas de defensa, y no pueden resolver hábilmente los riesgos de ataque mediante técnicas o sistemas, sino que solo pueden aumentar los costos para que los potenciales atacantes consideren que “vale demasiado la pena” atacar.
La eterna paradoja de los altos rendimientos
El tercer problema que señala Vitalik Buterin proviene de la contradicción estructural en los rendimientos de staking. Para atraer fondos, muchas stablecoins descentralizadas han ofrecido tasas de retorno sorprendentes. El ejemplo más famoso es Terra USD (UST), que a través de Anchor Protocol ofrecía casi un 20% de rendimiento anual, pero finalmente se demostró que este alto rendimiento no podía mantenerse a largo plazo.
El año pasado, Do Kwon, fundador de Terraform Labs, fue condenado a 15 años de prisión por el colapso de 40 mil millones de dólares. Esta dura lección muestra que las promesas de rendimiento infladas inevitablemente desencadenan reacciones en cadena. Para abordar este problema, Vitalik Buterin propuso varias posibles soluciones, como reducir los rendimientos de staking a “aproximadamente 0.2%, que es prácticamente el nivel de aficionados”, crear nuevas categorías de staking sin riesgo de confiscación, o hacer que los activos de staking susceptibles de confiscación puedan usarse como colateral.
Pero la brecha entre la teoría y la realidad es enorme. Tomemos como ejemplo el “ideal puro” de stablecoins automáticas respaldadas por staking, como RAI de Reflexer, que solo usa ETH como colateral y no está anclada a ninguna moneda fiduciaria. Irónicamente, Vitalik Buterin hizo una apuesta en corto a RAI durante 7 meses y obtuvo una ganancia de 92,000 dólares. A posteriori, el cofundador de Reflexer, Ameen Soleimani, admitió que “usar solo ETH como colateral fue un error”, porque los poseedores que quieren acuñar RAI deben sacrificar los rendimientos de staking que obtendrían si solo mantuvieran ETH, lo que confirma precisamente la problemática que Vitalik Buterin planteó.
La ventaja absoluta de los actores centralizados
Aunque Vitalik Buterin hace un llamado enérgico a reformar las stablecoins descentralizadas, el mercado actual sigue dominado por instituciones centralizadas. El mercado de stablecoins en dólares ya supera los 291 mil millones de dólares, con Tether (USDT) en una posición dominante, controlando aproximadamente el 56% de la cuota de mercado.
Por otro lado, en el sector descentralizado, USDe de Ethena, DAI de MakerDAO y USDS de Sky Protocol, sus cuotas de mercado oscilan entre el 3% y el 4%. Aunque gigantes como Binance y Kraken han liderado recientemente nuevas iniciativas como Usual, intentando cambiar la situación, la ventaja de los emisores centralizados todavía es difícil de superar.
Al mismo tiempo, el marco regulatorio en torno a las stablecoins está tomando forma. Tras la aprobación en EE. UU. del “Genius Act” el año pasado, se estableció un marco legal claro para las stablecoins de pago. La firma de capital riesgo a16z crypto está haciendo lobby ante el Departamento del Tesoro de EE. UU., buscando definir límites y que las stablecoins descentralizadas emitidas mediante contratos inteligentes automáticos puedan quedar fuera de la estricta regulación del proyecto. Esto refleja que, además de los desafíos técnicos que Vitalik Buterin ha señalado, las stablecoins descentralizadas aún enfrentan obstáculos en políticas y en el mercado.
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«Las tres maldiciones de las stablecoins descentralizadas» Vitalik Buterin revela los problemas pendientes del sector
El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, expresó recientemente una opinión contundente en plataformas sociales, revelando de manera sistemática las tres principales dificultades que hasta ahora no se han podido resolver en el campo de las stablecoins descentralizadas. Señaló que, aunque la industria de las criptomonedas aboga por una “mejor stablecoin descentralizada”, en la práctica todavía enfrentan obstáculos estructurales profundos que involucran estabilidad financiera, seguridad técnica e incluso mecanismos de incentivos económicos.
Vitalik Buterin en su artículo detalló tres cuellos de botella clave: primero, la dependencia excesiva del dólar estadounidense; segundo, las vulnerabilidades de seguridad de los oráculos; y tercero, las contradicciones estructurales derivadas de los rendimientos de staking. Aunque estos problemas parecen independientes, en realidad reflejan la problemática fundamental en el diseño de las stablecoins descentralizadas.
Escapar de la sombra del dólar
Vitalik Buterin cree que, aunque en el corto plazo vincularse al dólar puede ser viable, desde una perspectiva de “resiliencia nacional a largo plazo”, dicha dependencia eventualmente será puesta a prueba. Mencionó especialmente que, incluso una inflación moderada, puede debilitar la efectividad del anclaje al dólar.
Desde otra perspectiva, el punto central de Vitalik Buterin es: si extendemos la línea de tiempo a 20 años, ¿cómo puede una stablecoin descentralizada mantener su estabilidad si el entorno financiero global experimenta cambios drásticos y pierde su anclaje al dólar? Esto no es solo un problema técnico, sino una cuestión fundamental sobre el diseño de la estructura financiera. Él argumenta que el camino futuro de las stablecoins descentralizadas debe encontrar un índice de seguimiento superior al “precio del dólar” para realmente liberarse de la dependencia vulnerable de una moneda específica.
La línea de defensa vulnerable de los oráculos
El segundo problema que señala Vitalik Buterin golpea en el talón de Aquiles de los sistemas descentralizados: los oráculos. La función de los oráculos es introducir datos del mundo real (como precios de activos) en la blockchain para que los contratos inteligentes puedan decidir su ejecución. Pero si un atacante con suficiente capital logra manipularlos, toda la frontera de seguridad del sistema queda virtualmente desactivada.
Vitalik Buterin además indica que, cuando el diseño de los oráculos tiene defectos, los protocolos suelen verse obligados a adoptar estrategias de “defensa económica” en lugar de “defensa técnica”. En la práctica, esto significa que el sistema debe diseñarse para que el costo del ataque supere el valor total del protocolo, para poder mantener cierta seguridad. Sin embargo, esto conlleva un costo elevado: el protocolo termina extrayendo un valor sustancial de los usuarios, ya sea mediante altas comisiones, emisión de tokens inflacionarios o concentración de poder en mecanismos de gobernanza, lo que finalmente erosiona la experiencia del usuario y la confianza a largo plazo.
Vitalik Buterin relaciona aún más esta problemática técnica con los riesgos sistémicos de la “gobernanza financiera”. Considera que los sistemas basados en la posesión de tokens para gobernar carecen inherentemente de ventajas asimétricas de defensa, y no pueden resolver hábilmente los riesgos de ataque mediante técnicas o sistemas, sino que solo pueden aumentar los costos para que los potenciales atacantes consideren que “vale demasiado la pena” atacar.
La eterna paradoja de los altos rendimientos
El tercer problema que señala Vitalik Buterin proviene de la contradicción estructural en los rendimientos de staking. Para atraer fondos, muchas stablecoins descentralizadas han ofrecido tasas de retorno sorprendentes. El ejemplo más famoso es Terra USD (UST), que a través de Anchor Protocol ofrecía casi un 20% de rendimiento anual, pero finalmente se demostró que este alto rendimiento no podía mantenerse a largo plazo.
El año pasado, Do Kwon, fundador de Terraform Labs, fue condenado a 15 años de prisión por el colapso de 40 mil millones de dólares. Esta dura lección muestra que las promesas de rendimiento infladas inevitablemente desencadenan reacciones en cadena. Para abordar este problema, Vitalik Buterin propuso varias posibles soluciones, como reducir los rendimientos de staking a “aproximadamente 0.2%, que es prácticamente el nivel de aficionados”, crear nuevas categorías de staking sin riesgo de confiscación, o hacer que los activos de staking susceptibles de confiscación puedan usarse como colateral.
Pero la brecha entre la teoría y la realidad es enorme. Tomemos como ejemplo el “ideal puro” de stablecoins automáticas respaldadas por staking, como RAI de Reflexer, que solo usa ETH como colateral y no está anclada a ninguna moneda fiduciaria. Irónicamente, Vitalik Buterin hizo una apuesta en corto a RAI durante 7 meses y obtuvo una ganancia de 92,000 dólares. A posteriori, el cofundador de Reflexer, Ameen Soleimani, admitió que “usar solo ETH como colateral fue un error”, porque los poseedores que quieren acuñar RAI deben sacrificar los rendimientos de staking que obtendrían si solo mantuvieran ETH, lo que confirma precisamente la problemática que Vitalik Buterin planteó.
La ventaja absoluta de los actores centralizados
Aunque Vitalik Buterin hace un llamado enérgico a reformar las stablecoins descentralizadas, el mercado actual sigue dominado por instituciones centralizadas. El mercado de stablecoins en dólares ya supera los 291 mil millones de dólares, con Tether (USDT) en una posición dominante, controlando aproximadamente el 56% de la cuota de mercado.
Por otro lado, en el sector descentralizado, USDe de Ethena, DAI de MakerDAO y USDS de Sky Protocol, sus cuotas de mercado oscilan entre el 3% y el 4%. Aunque gigantes como Binance y Kraken han liderado recientemente nuevas iniciativas como Usual, intentando cambiar la situación, la ventaja de los emisores centralizados todavía es difícil de superar.
Al mismo tiempo, el marco regulatorio en torno a las stablecoins está tomando forma. Tras la aprobación en EE. UU. del “Genius Act” el año pasado, se estableció un marco legal claro para las stablecoins de pago. La firma de capital riesgo a16z crypto está haciendo lobby ante el Departamento del Tesoro de EE. UU., buscando definir límites y que las stablecoins descentralizadas emitidas mediante contratos inteligentes automáticos puedan quedar fuera de la estricta regulación del proyecto. Esto refleja que, además de los desafíos técnicos que Vitalik Buterin ha señalado, las stablecoins descentralizadas aún enfrentan obstáculos en políticas y en el mercado.