En Mianmar, en Monywa, existe un conocido “centro de producción” — ubicado dentro de un parque industrial en Myanmar, donde miles de víctimas traficadas son forzadas a participar en actividades de estafa. Esta enorme industria clandestina no solo roba la riqueza de las víctimas mediante esquemas de inversión falsos, sino que también ejerce presión económica adicional a través de la extorsión para las familias de los afectados. Lo más impactante es que toda esta actividad delictiva está estrechamente vinculada a las criptomonedas.
La pesadilla de los atrapados: la verdad detrás del funcionamiento del parque en Myanmar
La llamada estafa de “殺猪盘” (plan de matanza de cerdos) en esencia consiste en usar relaciones sentimentales falsas para engañar a las víctimas y que inviertan dinero. Los estafadores crean identidades ficticias en redes sociales y aplicaciones de citas, haciéndose pasar por amantes o amigos de las víctimas, y las guían gradualmente a invertir en proyectos ficticios. Según datos de la Oficina Federal de Investigaciones de EE. UU. en 2022, solo este tipo de estafas causaron pérdidas superiores a 700 millones de dólares en EE. UU., y el total de pérdidas por fraudes con criptomonedas se acerca a los 2.5 mil millones de dólares.
Pero las verdaderas víctimas no son solo las personas engañadas; muchos de los estafadores también son víctimas. En lugares como el parque en Myanmar, las personas traficadas son retenidas en instalaciones similares a campos de trabajo forzado. Según investigaciones de campo en colaboración con la Iniciativa de Justicia Internacional (IJM), estas personas son forzadas a trabajar 12 horas o más al día; si no cumplen con las metas de estafa, son golpeadas, torturadas o incluso privadas de comida como castigo.
La cara oculta de la cadena de producción: del parque a la extorsión
Dentro del parque en Myanmar, la cadena delictiva está bastante desarrollada. Normalmente, una empresa posee tierras y edificios, que luego alquila a otros grupos criminales, quienes son los responsables reales de ejecutar las estafas de “殺猪盘”. Los propietarios del parque no solo alquilan los espacios, sino que también envían guardaespaldas armados para evitar que las personas traficadas escapen.
Los canales de ingresos de los grupos de estafa son dos: uno, las sumas de dinero que logran extorsionar a las víctimas; y dos, las extorsiones a las familias de las víctimas para pagar rescates. Los estafadores amenazan a las familias con pagar rescates para liberar a sus seres queridos, y estos pagos suelen hacerse en criptomonedas. El análisis en la cadena muestra que las ganancias de las estafas y los rescates se mezclan en la blockchain, formando una red compleja de flujo de fondos.
Evidencias en la cadena del parque KK: cerca de 1,000 millones de dólares en huellas digitales
El parque KK en Monywa, Myanmar, es uno de los mayores centros de estafa en el sudeste asiático, con más de 2000 personas traficadas en cautiverio. A través del rastreo en la cadena, Chainalysis y IJM lograron obtener dos direcciones de rescate relacionadas con un grupo de estafadores en ese parque.
La actividad en estas dos direcciones es sorprendente. Desde que comenzaron a estar activas en julio de 2022, han recibido en total cerca de 1,000 millones de dólares en criptomonedas. Una de estas direcciones de rescate, por sí sola, ha recibido aproximadamente 24.2 millones de dólares de cuatro carteras conocidas relacionadas con la estafa. Ambas direcciones muestran frecuentes movimientos de entrada y salida en exchanges de criptomonedas, muchos de los cuales probablemente corresponden a pagos de rescate.
Es importante destacar que estas direcciones de rescate no solo reciben fondos de las familias, sino que también sirven como intermediarios en el lavado de dinero. Las huellas en la cadena muestran que las actividades delictivas y las extorsiones están estrechamente entrelazadas desde el punto de vista técnico: una misma dirección recibe tanto las ganancias de la estafa como los pagos de rescate, lo que indica que los criminales en Myanmar han establecido un sistema completo de lavado de dinero.
Teniendo en cuenta que estas son solo dos direcciones de un grupo delictivo en el parque KK, se puede inferir que la escala total de la estafa en ese parque es mucho mayor. Las investigaciones revelan que la mayor parte de esas transacciones, en torno a 1,000 millones de dólares, se realizaron en la blockchain de Tron, conocida por sus tarifas de transacción muy bajas, convirtiéndose en la plataforma preferida para estas actividades ilícitas.
Contraataque en el ecosistema cripto: congelaciones y arrestos
Frente a esta amenaza cada vez mayor, el ecosistema cripto ha comenzado a tomar medidas. En noviembre de 2022, el emisor de stablecoins Tether y el exchange OKX anunciaron que colaboraban con el Departamento de Justicia de EE. UU. para investigar conjuntamente los flujos de fondos relacionados con grupos de estafa en el sudeste asiático. Tether congeló aproximadamente 225 millones de dólares en USDT, vinculados a organizaciones internacionales de tráfico de personas.
Desde que Tether abrió plataformas a las autoridades estadounidenses como el FBI, casi 1300 carteras de criptomonedas han sido incluidas en listas negras, y la cantidad de fondos congelados continúa aumentando. A finales de 2023, Interpol, liderada por Corea del Sur, lanzó una operación masiva que arrestó a 3500 criminales relacionados con fraudes en línea, confiscando 300 millones de dólares en fondos, incluyendo 100 millones en activos en criptomonedas.
Responsabilidad del sector y desafíos futuros
Chainalysis hace un llamado a todas las empresas de criptomonedas para que rastreen activamente las actividades en la cadena relacionadas con estafas y reporten de manera proactiva a las autoridades los movimientos sospechosos. Con la exposición de industrias delictivas como la del parque en Myanmar, el sector cripto está en proceso de establecer mecanismos de anti-fraude más robustos.
Sin embargo, los desafíos persisten. La existencia prolongada de lugares como el parque en Myanmar se debe a la inestabilidad política local que proporciona protección a las organizaciones criminales. Desde el punto de vista técnico, las características de bajo costo de las blockchain están siendo aprovechadas por las actividades ilícitas — plataformas como Tron, con tarifas muy bajas, se han convertido en los canales preferidos para transferencias ilegales. Solo mediante acciones conjuntas de las autoridades internacionales, la regulación activa de los exchanges y el esfuerzo conjunto de la industria, se podrá frenar efectivamente la expansión de industrias oscuras como la del parque en Myanmar.
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El mercado negro de criptomonedas detrás del parque industrial de Myanmar: rastreo en la cadena de 100 millones de dólares en movimientos
En Mianmar, en Monywa, existe un conocido “centro de producción” — ubicado dentro de un parque industrial en Myanmar, donde miles de víctimas traficadas son forzadas a participar en actividades de estafa. Esta enorme industria clandestina no solo roba la riqueza de las víctimas mediante esquemas de inversión falsos, sino que también ejerce presión económica adicional a través de la extorsión para las familias de los afectados. Lo más impactante es que toda esta actividad delictiva está estrechamente vinculada a las criptomonedas.
La pesadilla de los atrapados: la verdad detrás del funcionamiento del parque en Myanmar
La llamada estafa de “殺猪盘” (plan de matanza de cerdos) en esencia consiste en usar relaciones sentimentales falsas para engañar a las víctimas y que inviertan dinero. Los estafadores crean identidades ficticias en redes sociales y aplicaciones de citas, haciéndose pasar por amantes o amigos de las víctimas, y las guían gradualmente a invertir en proyectos ficticios. Según datos de la Oficina Federal de Investigaciones de EE. UU. en 2022, solo este tipo de estafas causaron pérdidas superiores a 700 millones de dólares en EE. UU., y el total de pérdidas por fraudes con criptomonedas se acerca a los 2.5 mil millones de dólares.
Pero las verdaderas víctimas no son solo las personas engañadas; muchos de los estafadores también son víctimas. En lugares como el parque en Myanmar, las personas traficadas son retenidas en instalaciones similares a campos de trabajo forzado. Según investigaciones de campo en colaboración con la Iniciativa de Justicia Internacional (IJM), estas personas son forzadas a trabajar 12 horas o más al día; si no cumplen con las metas de estafa, son golpeadas, torturadas o incluso privadas de comida como castigo.
La cara oculta de la cadena de producción: del parque a la extorsión
Dentro del parque en Myanmar, la cadena delictiva está bastante desarrollada. Normalmente, una empresa posee tierras y edificios, que luego alquila a otros grupos criminales, quienes son los responsables reales de ejecutar las estafas de “殺猪盘”. Los propietarios del parque no solo alquilan los espacios, sino que también envían guardaespaldas armados para evitar que las personas traficadas escapen.
Los canales de ingresos de los grupos de estafa son dos: uno, las sumas de dinero que logran extorsionar a las víctimas; y dos, las extorsiones a las familias de las víctimas para pagar rescates. Los estafadores amenazan a las familias con pagar rescates para liberar a sus seres queridos, y estos pagos suelen hacerse en criptomonedas. El análisis en la cadena muestra que las ganancias de las estafas y los rescates se mezclan en la blockchain, formando una red compleja de flujo de fondos.
Evidencias en la cadena del parque KK: cerca de 1,000 millones de dólares en huellas digitales
El parque KK en Monywa, Myanmar, es uno de los mayores centros de estafa en el sudeste asiático, con más de 2000 personas traficadas en cautiverio. A través del rastreo en la cadena, Chainalysis y IJM lograron obtener dos direcciones de rescate relacionadas con un grupo de estafadores en ese parque.
La actividad en estas dos direcciones es sorprendente. Desde que comenzaron a estar activas en julio de 2022, han recibido en total cerca de 1,000 millones de dólares en criptomonedas. Una de estas direcciones de rescate, por sí sola, ha recibido aproximadamente 24.2 millones de dólares de cuatro carteras conocidas relacionadas con la estafa. Ambas direcciones muestran frecuentes movimientos de entrada y salida en exchanges de criptomonedas, muchos de los cuales probablemente corresponden a pagos de rescate.
Es importante destacar que estas direcciones de rescate no solo reciben fondos de las familias, sino que también sirven como intermediarios en el lavado de dinero. Las huellas en la cadena muestran que las actividades delictivas y las extorsiones están estrechamente entrelazadas desde el punto de vista técnico: una misma dirección recibe tanto las ganancias de la estafa como los pagos de rescate, lo que indica que los criminales en Myanmar han establecido un sistema completo de lavado de dinero.
Teniendo en cuenta que estas son solo dos direcciones de un grupo delictivo en el parque KK, se puede inferir que la escala total de la estafa en ese parque es mucho mayor. Las investigaciones revelan que la mayor parte de esas transacciones, en torno a 1,000 millones de dólares, se realizaron en la blockchain de Tron, conocida por sus tarifas de transacción muy bajas, convirtiéndose en la plataforma preferida para estas actividades ilícitas.
Contraataque en el ecosistema cripto: congelaciones y arrestos
Frente a esta amenaza cada vez mayor, el ecosistema cripto ha comenzado a tomar medidas. En noviembre de 2022, el emisor de stablecoins Tether y el exchange OKX anunciaron que colaboraban con el Departamento de Justicia de EE. UU. para investigar conjuntamente los flujos de fondos relacionados con grupos de estafa en el sudeste asiático. Tether congeló aproximadamente 225 millones de dólares en USDT, vinculados a organizaciones internacionales de tráfico de personas.
Desde que Tether abrió plataformas a las autoridades estadounidenses como el FBI, casi 1300 carteras de criptomonedas han sido incluidas en listas negras, y la cantidad de fondos congelados continúa aumentando. A finales de 2023, Interpol, liderada por Corea del Sur, lanzó una operación masiva que arrestó a 3500 criminales relacionados con fraudes en línea, confiscando 300 millones de dólares en fondos, incluyendo 100 millones en activos en criptomonedas.
Responsabilidad del sector y desafíos futuros
Chainalysis hace un llamado a todas las empresas de criptomonedas para que rastreen activamente las actividades en la cadena relacionadas con estafas y reporten de manera proactiva a las autoridades los movimientos sospechosos. Con la exposición de industrias delictivas como la del parque en Myanmar, el sector cripto está en proceso de establecer mecanismos de anti-fraude más robustos.
Sin embargo, los desafíos persisten. La existencia prolongada de lugares como el parque en Myanmar se debe a la inestabilidad política local que proporciona protección a las organizaciones criminales. Desde el punto de vista técnico, las características de bajo costo de las blockchain están siendo aprovechadas por las actividades ilícitas — plataformas como Tron, con tarifas muy bajas, se han convertido en los canales preferidos para transferencias ilegales. Solo mediante acciones conjuntas de las autoridades internacionales, la regulación activa de los exchanges y el esfuerzo conjunto de la industria, se podrá frenar efectivamente la expansión de industrias oscuras como la del parque en Myanmar.