La última entrevista del señor Michael Saylor destaca una perspectiva interesante sobre Bitcoin. No se trata de las fluctuaciones de precios a corto plazo, sino de la aprobación institucional y el desarrollo de infraestructura básica, que son la verdadera victoria. En otras palabras, Bitcoin ya no es un objeto de especulación, sino que está evolucionando hacia un “capital universal de la era digital” que debe incorporarse en los balances de las empresas.
La adopción institucional como un cambio fundamental—La estrategia de balance que revoluciona el valor empresarial
Entre 2024 y 2025, el entorno de Bitcoin cambió drásticamente. Lo que Saylor enfatiza especialmente es el aumento acelerado de empresas que poseen Bitcoin. Hace solo unos años, había unas 30 a 60 empresas, pero a finales de 2025 casi alcanzan las 200. Esto no es solo un aumento en cifras, sino una prueba de que las estrategias de Bitcoin de inversores institucionales y empresas tradicionales se han consolidado.
Este cambio se debe a varios avances institucionales. En particular, la reactivación del seguro es crucial. Cuando Saylor compró Bitcoin en 2020, las aseguradoras cancelaron sus contratos. Durante cuatro años, las empresas soportaron cargas de seguro desproporcionadas a su tamaño. En 2025, esta situación finalmente mejoró, reduciendo significativamente las preocupaciones de las empresas sobre tener Bitcoin.
Al mismo tiempo, la introducción de la contabilidad a valor razonable también fue importante. Hasta ahora, las empresas que registraban ganancias de capital en Bitcoin enfrentaban el problema de gravar ganancias no realizadas. Gracias a directrices claras del gobierno, este problema se resolvió en 2025, permitiendo a las empresas que poseen Bitcoin registrar beneficios sustanciales. Además, el gobierno de EE. UU. reconoció oficialmente a Bitcoin como uno de los principales productos digitales a nivel mundial.
Integración en el sistema bancario—El desarrollo de infraestructura financiera
Junto con la aprobación institucional, avanza la integración en el sistema bancario. A principios de año, solo se podían obtener préstamos de unos 0,05 dólares por cada Bitcoin en garantía, incluso con 1.000 millones de dólares en Bitcoin. Para finales de 2025, casi todos los principales bancos de EE. UU. ofrecerán productos de préstamo respaldados por IBIT (ETF de Bitcoin), y aproximadamente una cuarta parte planea ofrecer préstamos con Bitcoin como garantía directa. A principios de 2026, bancos como JP Morgan Chase y Morgan Stanley comenzarán a discutir la compra y venta de Bitcoin y su procesamiento, evidenciando un cambio de actitud en las grandes instituciones financieras.
El Departamento del Tesoro también dio directrices positivas sobre la incorporación de activos digitales en los balances bancarios. Los presidentes de la CFTC (Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de EE. UU.) y la SEC (Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU.) expresaron públicamente su apoyo a Bitcoin. La madurez de la infraestructura del mercado también es notable: en CME (Chicago Mercantile Exchange), los derivados de Bitcoin se comercializan y se ha implementado un mecanismo de intercambio no gravado entre Bitcoin por valor de 1 millón de dólares y IBIT.
Las predicciones a corto plazo son inútiles; lo importante son los fundamentos a largo plazo
Lo que Saylor insiste en repetir es que las predicciones de precios a corto plazo son inútiles. Critica la tendencia a alegrarse o preocuparse por las fluctuaciones recientes, incluso después de que Bitcoin alcanzara un máximo histórico hace 95 días. Desde una perspectiva ideológica histórica, el éxito real suele requerir una década o más. Si la comercialización de Bitcoin es el objetivo principal, evaluar su éxito basándose en cambios de precio en unos 100 días es fundamentalmente incorrecto.
Lo que realmente hay que observar es la tendencia alcista mostrada por la media móvil de cuatro años. Se espera que 2026 sea un año muy importante para Bitcoin, pero no hay que intentar predecir los precios en 90 o 180 días. La dirección general del sector, la madurez de la red y las oportunidades de compra en fases de corrección, como en los últimos 90 días, son los valores reales para los inversores a largo plazo.
Bitcoin como capital digital—La esencia de una nueva estrategia empresarial
Un punto interesante que Saylor destaca es la forma en que las empresas que poseen Bitcoin deben abordarlo. Hay ejemplos de empresas en pérdidas que, al tener Bitcoin en su balance, mejoran sus beneficios mediante ganancias de capital. Por ejemplo, una empresa que registre una pérdida de 10 millones de dólares puede generar 30 millones de dólares en ganancias con 100 millones de dólares en Bitcoin, demostrando que comprar Bitcoin puede ser una estrategia racional.
Saylor afirma que las críticas a las empresas que compran Bitcoin son fuera de lugar. Lo que debería criticarse son las empresas que, a pesar de tener pérdidas continuas, no poseen Bitcoin. En otras palabras, la adopción inteligente de Bitcoin por parte de las empresas es una herramienta de aumento de productividad comparable a una fábrica que desarrolla infraestructura eléctrica. Si la electricidad es la capital digital que hace funcionar todas las máquinas, Bitcoin es el capital universal de la era digital.
Sobre las preocupaciones respecto al tamaño del mercado, Saylor responde con lógica. Existen 400 millones de empresas en el mundo, y también hay un espacio de mercado de aproximadamente 400 millones para la compra de Bitcoin. La preocupación de que 200 empresas no puedan absorber el mercado es irrelevante, ya que solo representa una pequeña fracción de esas 400 millones. Esta lógica sugiere que todavía hay un enorme potencial para la adopción de Bitcoin en los próximos siglos.
Estrategia de crédito digital—Reservas en dólares y la fortaleza crediticia empresarial
Strategy no es un banco, sino que se centra en el negocio de crédito digital. La filosofía de negocio que revela Saylor es sencilla: “Bitcoin es capital digital, y Strategy es crédito digital”.
La razón por la que no gestionan un banco es para mantener el enfoque. Su objetivo es crear los mejores productos de crédito digital del mundo, y si tienen una visión sincera de transformar el mercado, no deben dispersarse en otras áreas. Es más importante evitar competir con sus propios clientes.
Establecer reservas en dólares también es, en otras palabras, una forma de fortalecer la credibilidad crediticia de las empresas. Para los inversores en crédito que temen la alta volatilidad de Bitcoin y las acciones, los activos con mayor confianza son necesarios. Para convertirse en el mayor en el campo del crédito digital, poseer reservas en dólares aumenta significativamente la atracción del producto y la calificación crediticia de la empresa.
El potencial del mercado de crédito digital que planea Strategy es inmenso. Muchas empresas emiten créditos senior y corporativos, pero el mercado de derivados respaldados por Bitcoin todavía está en sus primeras etapas. En teoría, puede generar resultados mucho mayores que los derivados tradicionales. La creación de intercambios respaldados por Bitcoin, la expansión en seguros y otros sectores aún están en fase de desarrollo en toda la industria.
Por último, la perspectiva legal que señala Saylor es importante. El valor de las acciones de una empresa no solo depende del uso actual del capital, sino también de su potencial de expansión futura. No es que las empresas aún no puedan realizar ciertos negocios, sino que, con el crecimiento del mercado de crédito digital, la estrategia de Saylor tiene aún mucho espacio para evolucionar.
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Perspectiva interesante: Reformulación de la esencia de Bitcoin—Michael Saylor habla sobre la estrategia de capital digital
La última entrevista del señor Michael Saylor destaca una perspectiva interesante sobre Bitcoin. No se trata de las fluctuaciones de precios a corto plazo, sino de la aprobación institucional y el desarrollo de infraestructura básica, que son la verdadera victoria. En otras palabras, Bitcoin ya no es un objeto de especulación, sino que está evolucionando hacia un “capital universal de la era digital” que debe incorporarse en los balances de las empresas.
La adopción institucional como un cambio fundamental—La estrategia de balance que revoluciona el valor empresarial
Entre 2024 y 2025, el entorno de Bitcoin cambió drásticamente. Lo que Saylor enfatiza especialmente es el aumento acelerado de empresas que poseen Bitcoin. Hace solo unos años, había unas 30 a 60 empresas, pero a finales de 2025 casi alcanzan las 200. Esto no es solo un aumento en cifras, sino una prueba de que las estrategias de Bitcoin de inversores institucionales y empresas tradicionales se han consolidado.
Este cambio se debe a varios avances institucionales. En particular, la reactivación del seguro es crucial. Cuando Saylor compró Bitcoin en 2020, las aseguradoras cancelaron sus contratos. Durante cuatro años, las empresas soportaron cargas de seguro desproporcionadas a su tamaño. En 2025, esta situación finalmente mejoró, reduciendo significativamente las preocupaciones de las empresas sobre tener Bitcoin.
Al mismo tiempo, la introducción de la contabilidad a valor razonable también fue importante. Hasta ahora, las empresas que registraban ganancias de capital en Bitcoin enfrentaban el problema de gravar ganancias no realizadas. Gracias a directrices claras del gobierno, este problema se resolvió en 2025, permitiendo a las empresas que poseen Bitcoin registrar beneficios sustanciales. Además, el gobierno de EE. UU. reconoció oficialmente a Bitcoin como uno de los principales productos digitales a nivel mundial.
Integración en el sistema bancario—El desarrollo de infraestructura financiera
Junto con la aprobación institucional, avanza la integración en el sistema bancario. A principios de año, solo se podían obtener préstamos de unos 0,05 dólares por cada Bitcoin en garantía, incluso con 1.000 millones de dólares en Bitcoin. Para finales de 2025, casi todos los principales bancos de EE. UU. ofrecerán productos de préstamo respaldados por IBIT (ETF de Bitcoin), y aproximadamente una cuarta parte planea ofrecer préstamos con Bitcoin como garantía directa. A principios de 2026, bancos como JP Morgan Chase y Morgan Stanley comenzarán a discutir la compra y venta de Bitcoin y su procesamiento, evidenciando un cambio de actitud en las grandes instituciones financieras.
El Departamento del Tesoro también dio directrices positivas sobre la incorporación de activos digitales en los balances bancarios. Los presidentes de la CFTC (Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de EE. UU.) y la SEC (Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU.) expresaron públicamente su apoyo a Bitcoin. La madurez de la infraestructura del mercado también es notable: en CME (Chicago Mercantile Exchange), los derivados de Bitcoin se comercializan y se ha implementado un mecanismo de intercambio no gravado entre Bitcoin por valor de 1 millón de dólares y IBIT.
Las predicciones a corto plazo son inútiles; lo importante son los fundamentos a largo plazo
Lo que Saylor insiste en repetir es que las predicciones de precios a corto plazo son inútiles. Critica la tendencia a alegrarse o preocuparse por las fluctuaciones recientes, incluso después de que Bitcoin alcanzara un máximo histórico hace 95 días. Desde una perspectiva ideológica histórica, el éxito real suele requerir una década o más. Si la comercialización de Bitcoin es el objetivo principal, evaluar su éxito basándose en cambios de precio en unos 100 días es fundamentalmente incorrecto.
Lo que realmente hay que observar es la tendencia alcista mostrada por la media móvil de cuatro años. Se espera que 2026 sea un año muy importante para Bitcoin, pero no hay que intentar predecir los precios en 90 o 180 días. La dirección general del sector, la madurez de la red y las oportunidades de compra en fases de corrección, como en los últimos 90 días, son los valores reales para los inversores a largo plazo.
Bitcoin como capital digital—La esencia de una nueva estrategia empresarial
Un punto interesante que Saylor destaca es la forma en que las empresas que poseen Bitcoin deben abordarlo. Hay ejemplos de empresas en pérdidas que, al tener Bitcoin en su balance, mejoran sus beneficios mediante ganancias de capital. Por ejemplo, una empresa que registre una pérdida de 10 millones de dólares puede generar 30 millones de dólares en ganancias con 100 millones de dólares en Bitcoin, demostrando que comprar Bitcoin puede ser una estrategia racional.
Saylor afirma que las críticas a las empresas que compran Bitcoin son fuera de lugar. Lo que debería criticarse son las empresas que, a pesar de tener pérdidas continuas, no poseen Bitcoin. En otras palabras, la adopción inteligente de Bitcoin por parte de las empresas es una herramienta de aumento de productividad comparable a una fábrica que desarrolla infraestructura eléctrica. Si la electricidad es la capital digital que hace funcionar todas las máquinas, Bitcoin es el capital universal de la era digital.
Sobre las preocupaciones respecto al tamaño del mercado, Saylor responde con lógica. Existen 400 millones de empresas en el mundo, y también hay un espacio de mercado de aproximadamente 400 millones para la compra de Bitcoin. La preocupación de que 200 empresas no puedan absorber el mercado es irrelevante, ya que solo representa una pequeña fracción de esas 400 millones. Esta lógica sugiere que todavía hay un enorme potencial para la adopción de Bitcoin en los próximos siglos.
Estrategia de crédito digital—Reservas en dólares y la fortaleza crediticia empresarial
Strategy no es un banco, sino que se centra en el negocio de crédito digital. La filosofía de negocio que revela Saylor es sencilla: “Bitcoin es capital digital, y Strategy es crédito digital”.
La razón por la que no gestionan un banco es para mantener el enfoque. Su objetivo es crear los mejores productos de crédito digital del mundo, y si tienen una visión sincera de transformar el mercado, no deben dispersarse en otras áreas. Es más importante evitar competir con sus propios clientes.
Establecer reservas en dólares también es, en otras palabras, una forma de fortalecer la credibilidad crediticia de las empresas. Para los inversores en crédito que temen la alta volatilidad de Bitcoin y las acciones, los activos con mayor confianza son necesarios. Para convertirse en el mayor en el campo del crédito digital, poseer reservas en dólares aumenta significativamente la atracción del producto y la calificación crediticia de la empresa.
El potencial del mercado de crédito digital que planea Strategy es inmenso. Muchas empresas emiten créditos senior y corporativos, pero el mercado de derivados respaldados por Bitcoin todavía está en sus primeras etapas. En teoría, puede generar resultados mucho mayores que los derivados tradicionales. La creación de intercambios respaldados por Bitcoin, la expansión en seguros y otros sectores aún están en fase de desarrollo en toda la industria.
Por último, la perspectiva legal que señala Saylor es importante. El valor de las acciones de una empresa no solo depende del uso actual del capital, sino también de su potencial de expansión futura. No es que las empresas aún no puedan realizar ciertos negocios, sino que, con el crecimiento del mercado de crédito digital, la estrategia de Saylor tiene aún mucho espacio para evolucionar.