Daños en activos digitales por más de 100 millones de dólares: un gran caso de lavado de dinero en Corea que pone de manifiesto la vulnerabilidad del mercado
Un gran operativo de las autoridades aduaneras de Corea del Sur ha vuelto a poner de manifiesto los graves problemas que genera la laguna regulatoria en el mercado de activos digitales. Este caso, en el que tres sospechosos de nacionalidad china fueron remitidos a la fiscalía por supuestamente lavar de manera astuta criptomonedas por valor de 1.700 millones de dólares, fue reportado a principios de febrero de 2026. Se cree que los detenidos, desde septiembre de 2021 hasta junio de 2025, aprovecharon varias cuentas de criptomonedas tanto nacionales como internacionales y cuentas bancarias en Corea para llevar a cabo un lavado de dinero organizado.
El trasfondo de la atención a este caso radica en la situación actual, en la que la regulación del mercado de activos digitales en Corea del Sur aún está retrasada. Mientras muchos inversores nacionales poseen miles de millones de dólares en criptomonedas en plataformas extranjeras, la falta de directrices claras y las restricciones en las transacciones facilitan, en lugar de impedir, el movimiento ilícito de fondos.
Esquema astuto de transferencia de fondos por parte de 3 chinos
Según la investigación de las autoridades aduaneras, los sospechosos llevaban a cabo un lavado de dinero digital de manera altamente organizada. Los acusados compraban activos digitales en varios países, los transferían a wallets en Corea y luego los convertían en won, repitiendo este proceso varias veces.
Lo más ingenioso de toda esta operación fue la justificación de los fondos. Los detenidos transferían grandes cantidades de dinero a través de cuentas bancarias nacionales, aparentando que se destinaban a gastos legítimos, como cirugías estéticas para extranjeros o estudios en el extranjero para estudiantes internacionales. Gracias a estos métodos, lograron evadir la vigilancia de las autoridades financieras y mover fondos por un total de 1.489 billones de won (aproximadamente 1.700 millones de dólares).
Uso indebido de plataformas extranjeras y cuentas bancarias en Corea
Al analizar la estructura del caso, queda claro que la intersección entre el sistema financiero surcoreano y el mercado global de activos digitales se convirtió en un escenario ideal para las actividades delictivas. Utilizaron plataformas no reguladas y sin autorización en el extranjero, y posteriormente canalizaron los fondos a cuentas bancarias oficiales en Corea, en un esquema de dos etapas que dificultaba su rastreo.
Este patrón complejo de transferencia de fondos, diseñado para evadir la supervisión financiera, no se limitaba a una sola cuenta, sino que involucraba múltiples cuentas bancarias nacionales, complicando aún más la trazabilidad. La naturaleza transfronteriza de los activos digitales, junto con las vulnerabilidades regulatorias del sistema bancario tradicional, ejemplifica claramente el potencial de estos recursos para ser utilizados en actividades criminales organizadas.
Impacto en la regulación y el mercado en Corea
Este caso simboliza un gran dilema para el gobierno surcoreano. A medida que los activos digitales se consolidan como instrumentos de inversión, las discusiones para completar el marco regulatorio del mercado avanzan lentamente. La ausencia de directrices claras, en lugar de proteger, acelera la fuga de capitales hacia plataformas extranjeras y fomenta, en última instancia, un caldo de cultivo para movimientos ilícitos de fondos.
A raíz de este incidente de 1.000 millones de dólares, se espera que las autoridades coreanas refuercen las regulaciones y que los participantes del mercado respondan en consecuencia. La clave será encontrar un equilibrio entre garantizar la transparencia del mercado de activos digitales y establecer regulaciones apropiadas, un desafío que sin duda marcará el rumbo en el futuro.
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Daños en activos digitales por más de 100 millones de dólares: un gran caso de lavado de dinero en Corea que pone de manifiesto la vulnerabilidad del mercado
Un gran operativo de las autoridades aduaneras de Corea del Sur ha vuelto a poner de manifiesto los graves problemas que genera la laguna regulatoria en el mercado de activos digitales. Este caso, en el que tres sospechosos de nacionalidad china fueron remitidos a la fiscalía por supuestamente lavar de manera astuta criptomonedas por valor de 1.700 millones de dólares, fue reportado a principios de febrero de 2026. Se cree que los detenidos, desde septiembre de 2021 hasta junio de 2025, aprovecharon varias cuentas de criptomonedas tanto nacionales como internacionales y cuentas bancarias en Corea para llevar a cabo un lavado de dinero organizado.
El trasfondo de la atención a este caso radica en la situación actual, en la que la regulación del mercado de activos digitales en Corea del Sur aún está retrasada. Mientras muchos inversores nacionales poseen miles de millones de dólares en criptomonedas en plataformas extranjeras, la falta de directrices claras y las restricciones en las transacciones facilitan, en lugar de impedir, el movimiento ilícito de fondos.
Esquema astuto de transferencia de fondos por parte de 3 chinos
Según la investigación de las autoridades aduaneras, los sospechosos llevaban a cabo un lavado de dinero digital de manera altamente organizada. Los acusados compraban activos digitales en varios países, los transferían a wallets en Corea y luego los convertían en won, repitiendo este proceso varias veces.
Lo más ingenioso de toda esta operación fue la justificación de los fondos. Los detenidos transferían grandes cantidades de dinero a través de cuentas bancarias nacionales, aparentando que se destinaban a gastos legítimos, como cirugías estéticas para extranjeros o estudios en el extranjero para estudiantes internacionales. Gracias a estos métodos, lograron evadir la vigilancia de las autoridades financieras y mover fondos por un total de 1.489 billones de won (aproximadamente 1.700 millones de dólares).
Uso indebido de plataformas extranjeras y cuentas bancarias en Corea
Al analizar la estructura del caso, queda claro que la intersección entre el sistema financiero surcoreano y el mercado global de activos digitales se convirtió en un escenario ideal para las actividades delictivas. Utilizaron plataformas no reguladas y sin autorización en el extranjero, y posteriormente canalizaron los fondos a cuentas bancarias oficiales en Corea, en un esquema de dos etapas que dificultaba su rastreo.
Este patrón complejo de transferencia de fondos, diseñado para evadir la supervisión financiera, no se limitaba a una sola cuenta, sino que involucraba múltiples cuentas bancarias nacionales, complicando aún más la trazabilidad. La naturaleza transfronteriza de los activos digitales, junto con las vulnerabilidades regulatorias del sistema bancario tradicional, ejemplifica claramente el potencial de estos recursos para ser utilizados en actividades criminales organizadas.
Impacto en la regulación y el mercado en Corea
Este caso simboliza un gran dilema para el gobierno surcoreano. A medida que los activos digitales se consolidan como instrumentos de inversión, las discusiones para completar el marco regulatorio del mercado avanzan lentamente. La ausencia de directrices claras, en lugar de proteger, acelera la fuga de capitales hacia plataformas extranjeras y fomenta, en última instancia, un caldo de cultivo para movimientos ilícitos de fondos.
A raíz de este incidente de 1.000 millones de dólares, se espera que las autoridades coreanas refuercen las regulaciones y que los participantes del mercado respondan en consecuencia. La clave será encontrar un equilibrio entre garantizar la transparencia del mercado de activos digitales y establecer regulaciones apropiadas, un desafío que sin duda marcará el rumbo en el futuro.