La dinámica del mercado cambió drásticamente hoy, ya que la intervención del gobierno japonés y datos económicos sólidos impulsaron al yen a un máximo de 2 semanas frente al USD, mientras que la debilidad del índice del dólar alimentó una histórica subida en el oro y la plata. El punto de conversión de 2450 yenes a USD refleja movimientos más amplios de divisas que están remodelando los mercados financieros globales a medida que los bancos centrales divergen en sus políticas monetarias.
La intervención del gobierno japonés impulsa al yen y debilita al USD
El yen osciló desde un mínimo de 1 semana hasta un máximo de 2 semanas hoy, en especulación de que el gobierno de Japón estaba interviniendo activamente en el mercado de divisas para apoyar su moneda. La declaración del Ministro de Finanzas Katayama—“Siempre estamos observando los movimientos del mercado con un sentido de urgencia”—señaló apoyo oficial al yen, provocando reversals bruscos en el comercio USD/JPY.
Más allá de la intervención, la manufactura japonesa registró su mayor expansión en casi 3.5 años, con el PMI manufacturero del S&P de enero subiendo 1.5 puntos a 51.5. Esta fortaleza económica proporcionó soporte adicional al yen, incluso cuando el Banco de Japón (BOJ) mantuvo su tasa de interés overnight en 0.75%. La decisión del BOJ de elevar sus pronósticos de PIB y IPC para 2026 reforzó aún más la demanda del yen, aunque el anuncio del Primer Ministro Takaichi de una elección anticipada el 8 de febrero para impulsar políticas fiscales expansionistas generó algunos vientos en contra al señalar futuros déficits presupuestarios.
Las preocupaciones por la deflación en Japón se moderaron, con el IPC nacional de diciembre subiendo un 2.1% interanual frente a expectativas del 2.2%, mientras que el IPC subyacente, excluyendo alimentos frescos y energía, superó las previsiones con un 2.9% interanual. El nivel de 2450 yenes a USD refleja estos cambios dinámicos en la valoración del yen frente a un dólar debilitado.
La debilidad del dólar persiste mientras aumentan las expectativas de recortes de tasas
El índice del dólar cayó un 0.09% hoy, ya que los participantes del mercado cada vez más descuentan recortes de tasas por parte de la Reserva Federal. Ahora se espera que la Fed recorte tasas en aproximadamente 50 puntos básicos durante 2026, un cambio de política significativo respecto a los ciclos de ajuste anteriores. Esto contrasta marcadamente con la expectativa de que el BOJ aumente su tasa en 25 puntos básicos en 2026, creando una divergencia en las políticas monetarias que presiona al USD.
Las preocupaciones sobre la futura independencia de la Fed también pesaron sobre el dólar. El presidente Trump señaló planes para anunciar en semanas su selección para el nuevo presidente de la Fed, con especulaciones de que favorece a un candidato dovish. Además, la inyección de liquidez de la Fed de 40 mil millones de dólares mensuales en compras de letras del Tesoro—que comenzó a mediados de diciembre—ha expandido la oferta monetaria y debilitado la fuerza del dólar.
El GBP/USD subió a un máximo de 2.5 semanas, ya que una actividad manufacturera del Reino Unido más fuerte de lo esperado proporcionó soporte a la moneda. El PMI manufacturero del S&P para enero en el Reino Unido subió 1.0 punto a 51.6, marcando la expansión más rápida en 17 meses y superando las previsiones de sin cambios.
Los metales preciosos protagonizan una subida histórica por demanda de refugio
El oro y la plata se dispararon a máximos históricos, ya que múltiples factores convergieron para impulsar la demanda de refugio. El oro de COMEX de febrero subió 39.30 puntos (+0.80%) mientras que la plata de COMEX de marzo saltó 3.323 puntos (+3.45%). Lo más impresionante fue que el oro de futuros más cercanos de enero (GCF26) alcanzó un máximo histórico de $4,953.50 por onza, mientras que la plata de enero (SIF26) alcanzó un nuevo récord de $99.32 por onza troy.
La subida de los metales preciosos refleja tres impulsores principales: primero, la debilidad del dólar hace que las commodities denominadas en USD sean más atractivas para compradores internacionales; segundo, las incertidumbres geopolíticas en Irán, Ucrania, Oriente Medio y Venezuela han aumentado los flujos hacia refugios seguros; y tercero, las preocupaciones sobre la independencia de la Reserva Federal y un liderazgo dovish han renovado la demanda de metales preciosos como cobertura contra la inflación.
La fortaleza de la manufactura global también aportó apoyo adicional. El PMI manufacturero del Eurozona de enero subió 0.6 puntos a 49.4, por encima de las expectativas de 49.2. Combinado con la sólida lectura de 51.5 en Japón y los 51.6 del Reino Unido, la expansión de la actividad industrial global sugiere una demanda robusta de plata en electrónica, energía solar y aplicaciones manufactureras.
La acumulación de oro por parte de los bancos centrales acelera la demanda de lingotes
La fuerte demanda institucional respalda la subida de los metales preciosos. El Banco Popular de China (PBOC) expandió sus reservas de oro en 30,000 onzas hasta 74.15 millones de onzas troy en diciembre—marcando el decimocuarto mes consecutivo de acumulación de reservas. A nivel global, los bancos centrales compraron 220 toneladas métricas de oro durante el tercer trimestre de 2025, lo que representa un aumento del 28% respecto a las compras del segundo trimestre.
Las participaciones en fondos cotizados en bolsa (ETF) también alcanzaron picos de varios años, con posiciones largas en ETF de oro alcanzando un máximo de 3.25 años el jueves, mientras que las participaciones en ETF de plata llegaron a un máximo de 3.5 años a finales de diciembre. Esta combinación de demanda de bancos centrales, inquietudes geopolíticas y la posición de los inversores minoristas crea un soporte sostenido para los precios de los metales preciosos.
La divergencia en las tasas de interés entre la Fed y el BOJ prepara el escenario para más movimientos en las divisas
Los mercados descuentan una probabilidad insignificante—solo un 3%— de un recorte de 25 puntos básicos en la tasa de la Fed en la reunión del FOMC del 27-28 de enero, sugiriendo un alivio limitado a corto plazo. Sin embargo, las perspectivas para 2026 apuntan a un alivio significativo por parte de la Fed, mientras que el BOJ se mantiene con una política de endurecimiento, creando vientos en contra estructurales para el dólar y vientos a favor del yen y los metales preciosos. La próxima reunión de política del BOJ el 19 de marzo tiene un 0% de probabilidad de un aumento de tasas según la valoración de swaps, sugiriendo que los mercados esperan que el banco central pause incluso cuando la Fed recorte.
El BCE presenta un punto medio, con una probabilidad del 0% de un aumento de tasas de 25 puntos básicos en su reunión del 5 de febrero, y se espera que las tasas permanezcan sin cambios durante todo 2026. Esta divergencia en políticas—con la Fed siendo la que más se relaja, el BOJ ajustándose moderadamente y el BCE pausando—probablemente continuará remodelando las valoraciones de las divisas y apoyando la demanda de metales preciosos como activos de refugio en un entorno de incertidumbre.
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El yen se fortalece frente al USD mientras los metales preciosos alcanzan picos récord
La dinámica del mercado cambió drásticamente hoy, ya que la intervención del gobierno japonés y datos económicos sólidos impulsaron al yen a un máximo de 2 semanas frente al USD, mientras que la debilidad del índice del dólar alimentó una histórica subida en el oro y la plata. El punto de conversión de 2450 yenes a USD refleja movimientos más amplios de divisas que están remodelando los mercados financieros globales a medida que los bancos centrales divergen en sus políticas monetarias.
La intervención del gobierno japonés impulsa al yen y debilita al USD
El yen osciló desde un mínimo de 1 semana hasta un máximo de 2 semanas hoy, en especulación de que el gobierno de Japón estaba interviniendo activamente en el mercado de divisas para apoyar su moneda. La declaración del Ministro de Finanzas Katayama—“Siempre estamos observando los movimientos del mercado con un sentido de urgencia”—señaló apoyo oficial al yen, provocando reversals bruscos en el comercio USD/JPY.
Más allá de la intervención, la manufactura japonesa registró su mayor expansión en casi 3.5 años, con el PMI manufacturero del S&P de enero subiendo 1.5 puntos a 51.5. Esta fortaleza económica proporcionó soporte adicional al yen, incluso cuando el Banco de Japón (BOJ) mantuvo su tasa de interés overnight en 0.75%. La decisión del BOJ de elevar sus pronósticos de PIB y IPC para 2026 reforzó aún más la demanda del yen, aunque el anuncio del Primer Ministro Takaichi de una elección anticipada el 8 de febrero para impulsar políticas fiscales expansionistas generó algunos vientos en contra al señalar futuros déficits presupuestarios.
Las preocupaciones por la deflación en Japón se moderaron, con el IPC nacional de diciembre subiendo un 2.1% interanual frente a expectativas del 2.2%, mientras que el IPC subyacente, excluyendo alimentos frescos y energía, superó las previsiones con un 2.9% interanual. El nivel de 2450 yenes a USD refleja estos cambios dinámicos en la valoración del yen frente a un dólar debilitado.
La debilidad del dólar persiste mientras aumentan las expectativas de recortes de tasas
El índice del dólar cayó un 0.09% hoy, ya que los participantes del mercado cada vez más descuentan recortes de tasas por parte de la Reserva Federal. Ahora se espera que la Fed recorte tasas en aproximadamente 50 puntos básicos durante 2026, un cambio de política significativo respecto a los ciclos de ajuste anteriores. Esto contrasta marcadamente con la expectativa de que el BOJ aumente su tasa en 25 puntos básicos en 2026, creando una divergencia en las políticas monetarias que presiona al USD.
Las preocupaciones sobre la futura independencia de la Fed también pesaron sobre el dólar. El presidente Trump señaló planes para anunciar en semanas su selección para el nuevo presidente de la Fed, con especulaciones de que favorece a un candidato dovish. Además, la inyección de liquidez de la Fed de 40 mil millones de dólares mensuales en compras de letras del Tesoro—que comenzó a mediados de diciembre—ha expandido la oferta monetaria y debilitado la fuerza del dólar.
El GBP/USD subió a un máximo de 2.5 semanas, ya que una actividad manufacturera del Reino Unido más fuerte de lo esperado proporcionó soporte a la moneda. El PMI manufacturero del S&P para enero en el Reino Unido subió 1.0 punto a 51.6, marcando la expansión más rápida en 17 meses y superando las previsiones de sin cambios.
Los metales preciosos protagonizan una subida histórica por demanda de refugio
El oro y la plata se dispararon a máximos históricos, ya que múltiples factores convergieron para impulsar la demanda de refugio. El oro de COMEX de febrero subió 39.30 puntos (+0.80%) mientras que la plata de COMEX de marzo saltó 3.323 puntos (+3.45%). Lo más impresionante fue que el oro de futuros más cercanos de enero (GCF26) alcanzó un máximo histórico de $4,953.50 por onza, mientras que la plata de enero (SIF26) alcanzó un nuevo récord de $99.32 por onza troy.
La subida de los metales preciosos refleja tres impulsores principales: primero, la debilidad del dólar hace que las commodities denominadas en USD sean más atractivas para compradores internacionales; segundo, las incertidumbres geopolíticas en Irán, Ucrania, Oriente Medio y Venezuela han aumentado los flujos hacia refugios seguros; y tercero, las preocupaciones sobre la independencia de la Reserva Federal y un liderazgo dovish han renovado la demanda de metales preciosos como cobertura contra la inflación.
La fortaleza de la manufactura global también aportó apoyo adicional. El PMI manufacturero del Eurozona de enero subió 0.6 puntos a 49.4, por encima de las expectativas de 49.2. Combinado con la sólida lectura de 51.5 en Japón y los 51.6 del Reino Unido, la expansión de la actividad industrial global sugiere una demanda robusta de plata en electrónica, energía solar y aplicaciones manufactureras.
La acumulación de oro por parte de los bancos centrales acelera la demanda de lingotes
La fuerte demanda institucional respalda la subida de los metales preciosos. El Banco Popular de China (PBOC) expandió sus reservas de oro en 30,000 onzas hasta 74.15 millones de onzas troy en diciembre—marcando el decimocuarto mes consecutivo de acumulación de reservas. A nivel global, los bancos centrales compraron 220 toneladas métricas de oro durante el tercer trimestre de 2025, lo que representa un aumento del 28% respecto a las compras del segundo trimestre.
Las participaciones en fondos cotizados en bolsa (ETF) también alcanzaron picos de varios años, con posiciones largas en ETF de oro alcanzando un máximo de 3.25 años el jueves, mientras que las participaciones en ETF de plata llegaron a un máximo de 3.5 años a finales de diciembre. Esta combinación de demanda de bancos centrales, inquietudes geopolíticas y la posición de los inversores minoristas crea un soporte sostenido para los precios de los metales preciosos.
La divergencia en las tasas de interés entre la Fed y el BOJ prepara el escenario para más movimientos en las divisas
Los mercados descuentan una probabilidad insignificante—solo un 3%— de un recorte de 25 puntos básicos en la tasa de la Fed en la reunión del FOMC del 27-28 de enero, sugiriendo un alivio limitado a corto plazo. Sin embargo, las perspectivas para 2026 apuntan a un alivio significativo por parte de la Fed, mientras que el BOJ se mantiene con una política de endurecimiento, creando vientos en contra estructurales para el dólar y vientos a favor del yen y los metales preciosos. La próxima reunión de política del BOJ el 19 de marzo tiene un 0% de probabilidad de un aumento de tasas según la valoración de swaps, sugiriendo que los mercados esperan que el banco central pause incluso cuando la Fed recorte.
El BCE presenta un punto medio, con una probabilidad del 0% de un aumento de tasas de 25 puntos básicos en su reunión del 5 de febrero, y se espera que las tasas permanezcan sin cambios durante todo 2026. Esta divergencia en políticas—con la Fed siendo la que más se relaja, el BOJ ajustándose moderadamente y el BCE pausando—probablemente continuará remodelando las valoraciones de las divisas y apoyando la demanda de metales preciosos como activos de refugio en un entorno de incertidumbre.