Una frase de un experto en sexología: “A los hombres les gustan las mujeres limpias, una mujer limpia y ordenada es la que más prefieren los hombres. Vida limpia, círculo social limpio, ser una buena persona, alma limpia, carácter limpio, cuerpo también limpio, estos aspectos no pueden faltar.” Vida limpia significa vivir los días ordinarios de manera refrescante, con una habitación luminosa y ordenada, comidas sencillas y sabrosas, una rutina tranquila que oculta la mayor confianza en la vida. Un círculo social limpio implica mantenerse alejado de conflictos y disturbios, tener dos o tres amigos cercanos es suficiente, no chatear en exceso sobre otros, no complacer falsedades ni hipocresías, sentirse cómodo en la convivencia y así la mente estará en paz. Ser una buena persona significa ser sincero y honesto con los demás, actuar con moderación y límites, no jugar con trucos ni estrategias, ser una persona sencilla, actuar con rectitud y caminar con estabilidad. Alma limpia significa tener en el corazón ternura y bondad, mantener la claridad interior, no ser arrastrado por las superficialidades, no seguir la corriente, y siempre mantener el amor por la vida. La integridad personal es la base de la existencia, saber agradecer, pensar en los demás, asumir responsabilidades cuando surgen problemas y no evadir responsabilidades. Personas así, dondequiera que vayan, serán respetadas. Cuidar el cuerpo significa valorar la salud propia, entender el amor propio y el respeto, mantener límites claros, ser puro y honesto, esto es una responsabilidad tanto hacia uno mismo como hacia los demás. Esta pureza no es una máscara intencionada, sino una cualidad arraigada en el carácter, una pureza y claridad que se mantienen después de atravesar las trivialidades de la vida. Las mujeres limpias, como una brisa suave que acaricia la cara, como un manantial que nutre el corazón, no solo generan alegría en los demás, sino que también pueden vivir en los años venideros siendo su mejor versión.
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Una frase de un experto en sexología: “A los hombres les gustan las mujeres limpias, una mujer limpia y ordenada es la que más prefieren los hombres. Vida limpia, círculo social limpio, ser una buena persona, alma limpia, carácter limpio, cuerpo también limpio, estos aspectos no pueden faltar.” Vida limpia significa vivir los días ordinarios de manera refrescante, con una habitación luminosa y ordenada, comidas sencillas y sabrosas, una rutina tranquila que oculta la mayor confianza en la vida. Un círculo social limpio implica mantenerse alejado de conflictos y disturbios, tener dos o tres amigos cercanos es suficiente, no chatear en exceso sobre otros, no complacer falsedades ni hipocresías, sentirse cómodo en la convivencia y así la mente estará en paz. Ser una buena persona significa ser sincero y honesto con los demás, actuar con moderación y límites, no jugar con trucos ni estrategias, ser una persona sencilla, actuar con rectitud y caminar con estabilidad. Alma limpia significa tener en el corazón ternura y bondad, mantener la claridad interior, no ser arrastrado por las superficialidades, no seguir la corriente, y siempre mantener el amor por la vida. La integridad personal es la base de la existencia, saber agradecer, pensar en los demás, asumir responsabilidades cuando surgen problemas y no evadir responsabilidades. Personas así, dondequiera que vayan, serán respetadas. Cuidar el cuerpo significa valorar la salud propia, entender el amor propio y el respeto, mantener límites claros, ser puro y honesto, esto es una responsabilidad tanto hacia uno mismo como hacia los demás. Esta pureza no es una máscara intencionada, sino una cualidad arraigada en el carácter, una pureza y claridad que se mantienen después de atravesar las trivialidades de la vida. Las mujeres limpias, como una brisa suave que acaricia la cara, como un manantial que nutre el corazón, no solo generan alegría en los demás, sino que también pueden vivir en los años venideros siendo su mejor versión.