La comprensión que los demás tienen de ti, a menudo no supera la profundidad con la que ellos se conocen a sí mismos.


Una persona que no puede enfrentar sus propias emociones, difícilmente entenderá tus sentimientos;
una que nunca reflexiona sobre sí misma, también tendrá dificultades para ver tu postura.
Muchas decepciones en las relaciones no se deben a que no hayas explicado claramente,
sino a que la capacidad cognitiva del otro no puede soportar tu expresión.
Las personas maduras no gastan energía en explicar una y otra vez,
sino que aprenden a reconocer los límites:
las que pueden entender no necesitan que se les diga mucho,
las que no pueden entender, no importa cuánto digas, no lo entenderán.
La comunicación tiene técnicas, pero entender tiene un umbral.
En lugar de aferrarte a que todos te entiendan,
es mejor dejarte a aquellos que realmente tienen la capacidad de aceptarte.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado