Foresight News informa que, según el Diario Xinmin Wanbao, un empresario chino de 38 años llamado Wang fue secuestrado y asesinado en Turquía. Los sospechosos comenzaron a seguir a Wang desde el aeropuerto de Estambul y confirmaron que el 19 de enero Wang cenó con una amiga. La investigación reveló que la mujer estuvo enviando mensajes con su teléfono móvil todo el tiempo, y cada vez que Wang la miraba, ella bajaba el teléfono. Cuando Wang y la mujer salieron del restaurante para subir a un coche, cuatro sospechosos los forzaron a entrar en otro vehículo. Durante el secuestro, la mujer se agachó en el suelo fingiendo no saber nada.
Unos días después, la policía encontró el cuerpo de Wang en un campo, con las manos, los pies y la boca atados con cinta adhesiva, y la cabeza golpeada con fuerza. Se informa que los sospechosos tenían una deuda con Wang, le robaron el teléfono y extrajeron una gran cantidad de dinero de sus cuentas encriptadas. La mujer y otros sospechosos conspiraron para atraer a Wang y, el día del incidente, huyeron de Turquía. Tras la salida del país de los otros sospechosos, la Interpol emitió órdenes de arresto. Actualmente, los sospechosos, incluyendo a la mujer y a nueve hombres, han sido detenidos.