El sector energético entregó retornos modestos a lo largo de 2025, con las acciones energéticas del S&P 500 ganando aproximadamente un 4% frente al avance del 18% del mercado en general. Los precios del petróleo permanecieron presionados, creando obstáculos para muchos productores tradicionales de energía. Sin embargo, a pesar de este rendimiento moderado, la energía sigue siendo un componente clave en la economía mundial y una inversión importante para los portafolios. La demanda de combustibles fósiles continúa siendo fuerte en muchas regiones, aunque también se observa un aumento en las inversiones en energías renovables y tecnologías limpias. La transición energética está en marcha, pero todavía hay desafíos significativos que superar para lograr un equilibrio entre crecimiento económico y sostenibilidad ambiental.